Corazón y cerebro
03/06/2026@12:57:15
Un nuevo estudio de la Universidad de Ottawa revela que los ataques cardíacos no solo afectan al corazón, sino que también provocan cambios significativos en el cerebro. Se ha encontrado que un compuesto tóxico llamado metilglioxal (MG) se acumula en el cerebro tras un infarto, lo que puede desencadenar inflamación y afectar áreas relacionadas con el estado de ánimo, la memoria y la cognición. Este hallazgo sugiere que muchos sobrevivientes de infartos podrían estar expuestos a un riesgo elevado de depresión y deterioro cognitivo, condiciones a menudo pasadas por alto en la recuperación cardíaca. La investigación destaca la importancia de considerar la conexión entre la salud cardiovascular y neurológica, conocida como el eje corazón-cerebro, para abordar adecuadamente la recuperación integral de los pacientes.