Los activistas Chow Hang-tung y Lee Cheuk-yan, reconocidos líderes de la ahora extinta Alianza de Hong Kong (HKA), han sido declarados culpables en un juicio relacionado con la seguridad nacional. La HKA fue establecida en mayo de 1989 para apoyar a los estudiantes que llevaban a cabo manifestaciones pro-democráticas. Pocos días después, el Partido Comunista chino reprimió estas protestas en la Plaza de Tiananmen, utilizando tropas y tanques. Las estimaciones sobre el número de muertos varían desde unos pocos cientos hasta varios miles.
A lo largo de las tres décadas siguientes, la Alianza instó a las autoridades a asumir la responsabilidad por la represión, liberar a los disidentes y promover reformas democráticas. Los líderes de la HKA fueron acusados en 2021 y han estado encarcelados desde entonces.
Reacciones y críticas
La organización de derechos humanos Amnistía Internacional ha criticado el caso, afirmando que se basa en definiciones «vagas, excesivamente amplias y arbitrarias» del término ‘subversión’. Sarah Brooks, directora regional adjunta de Amnistía Internacional, declaró que Chow y Lee no han cometido ningún delito reconocible.
«Chow Hang-tung y Lee Cheuk-yan son prisioneros de conciencia que nunca debieron haber sido procesados. Deben ser liberados de inmediato y sin condiciones», agregó Brooks.
Contexto adicional
En un caso separado, Chow fue arrestada en junio de 2021 por «incitar» al público a participar en una vigilia ese año, siendo posteriormente condenada. Sin embargo, el tribunal superior de Hong Kong anuló esa condena en 2022, argumentando que la policía no justificó adecuadamente la prohibición de la vigilia.
Chow Hang-tung había hablado con la BBC en 2021, semanas antes de su arresto el 4 de junio de 2022, expresando su disposición a enfrentar consecuencias por su lucha por la democracia: «Estoy preparada para ser arrestada. Así es como está Hong Kong ahora. Estoy dispuesta a pagar el precio por luchar por la democracia».