Agentes de la División de Prevención y Atención Ciudadana, en colaboración con patrullas de la División de Seguridad Vial de la Policía Foral, llevaron a cabo una intervención en Beriáin durante la madrugada del domingo 29 de marzo al lunes. El operativo se centró en un vehículo de alta cilindrada que intentaba eludir un control policial establecido para su interceptación.
La acción fue motivada por múltiples avisos ciudadanos que alertaban sobre un automóvil circulando a gran velocidad por el casco urbano. Tras una búsqueda inicial sin éxito, los agentes lograron localizar el vehículo en una segunda ronda de rastreo. Al intentar detenerlo, el conductor aceleró bruscamente y se dio a la fuga.
Maniobras temerarias
Durante su huida, el conductor puso en grave riesgo la seguridad vial, destacándose una maniobra peligrosa al tomar la rotonda de Tiebas en sentido contrario a la circulación habitual.
Finalmente, tras ser interceptado, los agentes descubrieron que el conductor era un menor de 17 años, quien solo poseía un permiso de clase AM para ciclomotores. El joven había sustraído las llaves del vehículo a su madre y estaba conduciendo un coche que carecía del seguro obligatorio y no había pasado la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).
Consecuencias legales
Como resultado de estas infracciones, el menor fue denunciado no solo por conducir sin la licencia adecuada para turismos, sino también por realizar conducción temeraria y desobedecer las órdenes de los agentes.
Falta de percepción del riesgo
Desde la Policía Foral se ha señalado la alarmante falta de percepción del riesgo demostrada por el menor. Durante la intervención, llegó a preguntar a los agentes si su acción "iba a ser publicada en Insta", refiriéndose a Instagram.
Este incidente será utilizado como un ejemplo educativo dentro de las campañas de concienciación vial de la Policía Foral, resaltando las graves consecuencias penales y económicas que pueden derivarse de tales conductas irresponsables.