Un reciente informe ha revelado que la firma Deloitte participó en la falsificación de documentos financieros para ayudar al oligarca Roman Abramovich a evadir impuestos. En un correo electrónico de septiembre de 2005, Deloitte sugirió que «ciertos cambios tendrán que hacerse en las cuentas (saldos de cuentas bancarias, ingresos por intereses, cuenta de pérdidas y ganancias)» debido a modificaciones retroactivas en los activos de Kravin.
Este hallazgo sugiere que Deloitte no solo estaba al tanto, sino que también asesoraba sobre la manipulación de registros financieros, lo que permitió a la empresa de Abramovich eludir millones en obligaciones fiscales.
Andrew Mitchell KC calificó el esquema como una evasión fiscal «directa». «Si esto hubiera ocurrido en Inglaterra y se tratara de millones, la Agencia Tributaria del Reino Unido estaría considerando una acusación», afirmó.
Reacciones políticas y legales
El diputado chipriota Christos Christofides expresó que si se confirma la evasión fiscal, «tenemos que ver cómo podemos recuperar nuestro dinero y cómo, si algunas personas son culpables, deben pagar el precio según nuestra ley».
Aparte de los documentos respaldados por Deloitte, los asesores de Abramovich en MeritServus también falsificaron un tercer conjunto de registros. Este caso involucra la inmensa fortuna empresarial del oligarca, superior a los 10 mil millones de dólares, que se encuentra bajo una compañía llamada Electus Investments en Chipre.
MeritServus retrocedió fechas en documentos para hacer parecer que Electus no era propietaria de dicha fortuna. Utilizó otra empresa de Abramovich con el mismo nombre, pero ubicada en las Islas Vírgenes Británicas (BVI), donde no se requiere hacer públicos los estados financieros.
Estrategias de ocultamiento
Correros electrónicos revelan que en 2006, MeritServus reconoció que la fortuna pertenecía a Electus Chipre. Sin embargo, propuso reescribir la historia para «transferir la propiedad beneficiosa a Electus Investments en BVI» y hacer parecer que este cambio había sucedido tres años antes.
MeritServus firmó y retrocedió documentos que falseaban la propiedad del patrimonio valorado en 10 mil millones desde el 20 de noviembre de 2003. Como resultado, cuando se hicieron públicos los estados financieros de la empresa chipriota homónima, esta parecía tener activos por solo 145 mil dólares.
Así fue como miles de millones de Roman Abramovich fueron hechos desaparecer.