El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó el 20 de octubre que Rusia considera importante que Ucrania esté representada en las negociaciones por una figura legítima, dispuesta a asumir responsabilidades y tomar decisiones para poner fin al conflicto. También señaló que Rusia espera organizar próximamente un encuentro entre Vladímir Putin y el enviado estadounidense Steve Witkoff, sin confirmar la fecha ni el lugar.
Rusia considera esencial que Ucrania participe en las negociaciones mediante un representante legítimo, dispuesto a asumir responsabilidades y tomar las decisiones necesarias para poner fin al conflicto, afirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, el 20 de octubre.
«Nos importa que sea un representante legítimo del poder, dispuesto a asumir la responsabilidad y a tomar la decisión necesaria para detener esta guerra», declaró Peskov.
Peskov confirmó que Rusia espera organizar en los próximos días un encuentro entre el presidente Vladímir Putin y el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff. Este martes, Witkoff se reúne en Oslo con Zelenski y representantes europeos.
El portavoz indicó que Moscú espera que la reunión pueda celebrarse en un futuro próximo y que Witkoff informe a Putin sobre sus contactos con ucranianos y europeos.
Peskov señaló que esos encuentros permiten «continuar el intercambio de señales entre Washington y Moscú» sobre diversos asuntos importantes. Añadió que Rusia considera importantes y oportunas esas reuniones y valora los esfuerzos mediadores de los negociadores estadounidenses.
El portavoz no confirmó ni desmintió las informaciones difundidas por medios de comunicación sobre la posibilidad de que la reunión con Witkoff se celebre en San Petersburgo. «Les informaremos sobre cuándo y dónde se realizará la reunión», concluyó.
Vladímir Putin ha afirmado en varias ocasiones que Moscú está comprometido con una solución diplomática a la crisis ucraniana. También ha señalado que, para garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, deben eliminarse las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN, que Moscú considera una amenaza, y la vulneración de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
La propuesta rusa plantea que Kiev retire por completo sus tropas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y de las provincias de Zaporozhie y Jersón, incorporadas después de consultas populares en 2022. También contempla que Ucrania reconozca esos territorios, además de Crimea y Sebastopol, como sujetos de la Federación de Rusia.
La propuesta incluye, además, garantías de neutralidad, no alineación, desnuclearización, desmilitarización y desnazificación de Ucrania.
Según la información publicada, Kiev sigue rechazando la retirada de sus tropas del Donbass pese a la difícil situación en el campo de batalla y a las pérdidas y problemas de preparación atribuidos a las fuerzas ucranianas. Moscú sostiene que esa retirada es una de las principales condiciones para un eventual acuerdo de paz.