Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz adjunta del GPP en el Congreso, reafirmó la posición del Partido Popular sobre Ceuta y Melilla, declarando que "son España" y que no se negociarán ni compartirán con Marruecos. Durante su intervención, criticó la inacción del Gobierno de Sánchez ante un aviso del CNI sobre un posible asalto masivo a estas ciudades. Álvarez de Toledo acusó al Gobierno de dejar indefensa a Ceuta y propuso medidas contundentes para proteger las fronteras, incluyendo la expulsión de asaltantes y el fortalecimiento de la autoridad en la zona. Además, denunció lo que considera una falta de firmeza por parte del Ejecutivo hacia Marruecos y reclamó un enfoque más decidido para garantizar la soberanía española.
En el Pleno del Congreso
La portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular (GPP) en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha subrayado que “el CNI alertó el 29 de julio al Gobierno y a Marruecos sobre un asalto masivo”. Ante esta advertencia, Álvarez de Toledo criticó que “Marruecos dejó abierta la frontera, mientras el Gobierno dejaba indefensa a Ceuta y Sánchez se fue de vacaciones durante un mes, descansando y mintiendo contra el Estado”.
La dirigente popular afirmó que, frente a la inacción del Ejecutivo de Sánchez, el PP tomaría las medidas necesarias para defender la soberanía nacional, proteger su territorio y garantizar sus fronteras. Esta respuesta se resume en tres acciones: decir la verdad, expulsar a los asaltantes y proteger las fronteras.
Álvarez de Toledo enfatizó que “lo que está ocurriendo en Ceuta no es una crisis migratoria, sino una invasión”, recordando a Marruecos que “Ceuta y Melilla son España, no se negocian ni se comparten. No habrá cosoberanía”. La portavoz destacó que “las amenazas pueden ser híbridas, pero la soberanía no lo es. Ninguna agresión obtendrá recompensa política; al contrario, tendrá respuesta”.
En este contexto, señaló que “Marruecos entiende perfectamente el lenguaje de la firmeza”, aunque lamentó que “Sánchez solo le habla en un dialecto de sumisión”. Además, abogó por la “devolución de todos los asaltantes” conforme a la ley y pidió al Gobierno que solicite apoyo a Europa para abordar esta situación, argumentando que “no faltan medios; falta voluntad”.
Como primer paso para “blindar la frontera”, solicitó otorgar a los efectivos desplegados en Ceuta el carácter de agentes de la autoridad. “Quien protege al Estado debe estar protegido por el Estado”, afirmó. En este sentido, recalcó que “España no es una ONG, es un Estado de Derecho que no renuncia a su fuerza legítima cuando es necesario para defender la ley, la libertad y las fronteras”.
Álvarez de Toledo también criticó las declaraciones recientes de Sánchez, quien sugirió que Ceuta debería resignarse y aceptar una “realidad estructural”. Para ella, “la única realidad estructural es la deserción de un Gobierno terminal”. Agregó que “Sánchez habla ya a título póstumo; es un presidente híbrido, mitad de España y mitad de Marruecos. Un pie en la Moncloa y otro fuera. Gobierna como quien ya ha hecho las maletas; con tranquilidad sabe que otros pagarán la factura. Haremos que sea él quien lo haga”.
Finalmente, denunció lo que calificó como “la última fechoría del Gobierno”, refiriéndose al intento del presidente por desacreditar al presidente de Ceuta. Afirmó: “Nerón llamando desleal al jefe de los bomberos y a la policía, a los jueces, a la corona y al CNI. Toda persona que defiende al Estado acaba siendo blanco del ataque de Sánchez, del presidente póstumo”.
Concluyó destacando el papel crucial de Ceuta: “Ceuta está defendiendo también a Europa con valentía. Más aún, está defendiendo una idea esencial: no hay libertad sin orden ni convivencia sin ley. Las fronteras no decoran mapas; aseguran la paz civil. Señorías, Ceuta no pide ayuda; demanda Estado y se lo vamos a dar”.