Ebrahim Azizi, jefe de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento de Irán, condenó el ataque estadounidense que resultó en la masacre de civiles durante una ceremonia de boda en Sirik. Azizi calificó este acto como una muestra de la desesperación de quienes se autodenominan defensores de los derechos humanos y prometió que estos crímenes no quedarán impunes. La situación se agrava tras recientes bombardeos por parte de EE.UU. contra posiciones iraníes, a lo que Irán respondió con ataques a bases estadounidenses en Jordania.
El jefe de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento de Irán, Ebrahim Azizi, ha expresado su enérgica condena al reciente ataque estadounidense que tuvo lugar durante una ceremonia de boda en Sirik, en el sur del país. Azizi prometió que habrá una respuesta contundente a esta agresión.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, el funcionario afirmó: «El ataque contra una boda y la masacre de civiles inocentes en Kuhestak, Irán, es la prueba irrefutable de la desesperación de los falsos defensores de los derechos humanos, y representa una repetición de sus atrocidades en Minab y Lamerd».
Azizi también subrayó que «estos crímenes no quedarán impunes» y advirtió que nada podrá proteger a los responsables «de la implacable voluntad de las Fuerzas Armadas iraníes».
Por otro lado, el Mando Central de EE.UU. llevó a cabo el martes bombardeos masivos contra posiciones de la Guardia Revolucionaria iraní en las provincias de Sistán-Baluchistán y Hormozgán. Washington justificó estas acciones como una respuesta a supuestos intentos iraníes de sembrar minas en el estrecho de Ormuz.
Como reacción a estos ataques aéreos por parte de EE.UU., las fuerzas militares iraníes lanzaron una ofensiva utilizando misiles y drones contra lo que denominaron «posiciones enemigas» en la región.