El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, advirtió que la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán podría haber tenido el efecto contrario al que se buscaba. Lavrov destacó que antes del ataque, el Organismo Internacional de Energía Atómica no tenía objeciones sobre el programa nuclear iraní y confirmaba que no había señales de desvío hacia fines militares. La agresión ha alterado el clima político en Irán, generando un ambiente que podría impulsar a algunos sectores a abogar por el desarrollo de capacidades nucleares militares, lo que Washington y sus aliados desean evitar.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha alertado sobre las posibles repercusiones de la ofensiva militar llevada a cabo por Estados Unidos e Israel contra Irán. Según Lavrov, esta acción podría haber tenido un efecto contrario al que sus promotores pretendían.
Durante su intervención, el canciller ruso destacó que antes del ataque, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no había presentado objeciones respecto al estado del programa nuclear iraní, afirmando que constantemente confirmaba la ausencia de señales que indicaran un desvío hacia fines militares.
Lavrov subrayó que la agresión ha alterado significativamente el clima político dentro de Irán. “Ahora, tras el inicio de esta agresión, no tengo dudas de que han surgido en Teherán círculos políticos que argumentarán que ‘renunciamos a la componente militar de nuestro programa nuclear, y aun así nos atacan, quieren destruirnos y cambiar el régimen’”, comentó.
Esta nueva percepción podría fortalecer las voces dentro de la República Islámica que abogan por desarrollar una capacidad nuclear militar. Esto es precisamente lo que Washington y sus aliados buscan evitar con su intervención.