CLAVES

Tres tipos de ejercicio que ayudan a reducir la presión arterial, según un estudio

Ejercicio salud

OpenAI | Martes 07 de julio de 2026

Un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine identifica tres tipos de ejercicios efectivos para reducir la presión arterial en adultos con hipertensión: ejercicio aeróbico, una combinación de entrenamiento aeróbico y de fuerza, y entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT). La revisión analizó 31 ensayos que incluyeron a 1,345 participantes y encontró que cada tipo de ejercicio disminuyó la presión arterial sistólica entre 5 y 6 puntos. Se utilizó monitoreo ambulatorio de 24 horas para obtener mediciones más precisas. Los resultados sugieren que la actividad física regular puede ser una estrategia clave en la prevención y tratamiento de la hipertensión, destacando la importancia de consultar a un profesional de salud antes de iniciar nuevos regímenes de ejercicio.



Un estudio publicado el 12 de mayo de 2026 en el British Journal of Sports Medicine ha revelado que tres tipos de ejercicio son efectivos para reducir la presión arterial en adultos con hipertensión. La investigación, que abarcó 31 ensayos y un total de 1,345 participantes, encontró que el ejercicio aeróbico, la combinación de entrenamiento aeróbico y de fuerza, así como el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT), lograron disminuir la presión arterial sistólica entre 5 y 6 puntos.

Los resultados se basan en un análisis meta que utilizó el monitoreo ambulatorio de presión arterial durante 24 horas, una técnica que permite registrar lecturas cada 15 a 30 minutos a lo largo del día. Esta metodología es más precisa para predecir riesgos cardíacos en comparación con las mediciones realizadas en consultorios médicos, según explicaron los autores del estudio.

Metodología del estudio

Los investigadores seleccionaron únicamente ensayos que duraran al menos cuatro semanas y compararon diferentes tipos de ejercicio mediante monitoreo ambulatorio de presión arterial. Este enfoque ayuda a evitar efectos como la hipertensión por bata blanca, que pueden distorsionar los resultados. El análisis incluyó datos de estudios que comparaban ejercicios aeróbicos, combinaciones de estos con entrenamiento de fuerza y HIIT, entre otros métodos.

La revisión destacó que los programas combinados —que integran elementos cardiovasculares y de fuerza— mostraron reducciones similares en la presión arterial a los regímenes solo aeróbicos o HIIT. La utilización del monitoreo ambulatorio se considera una fortaleza del análisis, ya que captura las variaciones en la presión arterial durante actividades diarias y durante el sueño.

Descripción detallada de los ejercicios

El ejercicio aeróbico incluye actividades como caminar rápidamente, andar en bicicleta y nadar, todas ellas capaces de aumentar la actividad del corazón y los pulmones. El estudio confirmó que este tipo de entrenamiento puede reducir la presión arterial sistólica entre 5 y 6 puntos. Por su parte, el HIIT alterna ráfagas cortas de trabajo aeróbico intenso con períodos suaves de recuperación, logrando reducciones comparables en la presión arterial.

Además, los autores señalaron evidencias limitadas pero prometedoras sobre los beneficios del entrenamiento de resistencia —ya sea utilizando peso corporal, mancuernas o bandas— así como ejercicios isométricos como planchas y sentadillas contra la pared. Un análisis previo destacó el ejercicio isométrico como uno de los métodos más eficaces para reducir tanto la presión arterial sistólica como diastólica. Otras actividades emergentes como yoga y Pilates también mostraron potencial, aunque requieren más investigación.

Puntos de vista e implicaciones

El ejercicio se presenta como un enfoque fundamental y libre de medicamentos para abordar las causas subyacentes de la hipertensión. Algunos profesionales argumentan que las intervenciones relacionadas con el estilo de vida son frecuentemente subutilizadas en comparación con tratamientos farmacológicos, aunque reconocen la necesidad de orientación médica individualizada. Los autores del estudio enfatizaron la importancia de consultar a un proveedor médico antes de iniciar cualquier nuevo régimen de ejercicio, especialmente para aquellos con condiciones médicas existentes.

Según un artículo del Harvard Health, realizar ejercicio regularmente es una de las mejores maneras para prevenir y tratar la hipertensión. Un análisis realizado en 2018 estimó que la falta de actividad física contribuye a costos sanitarios billonarios a nivel mundial y pérdida de productividad. Esto refuerza la idea de que incorporar actividad física estructurada en las rutinas diarias puede ser una estrategia clave para la prevención primaria.

La noticia en cifras

Tipo de Ejercicio Reducción Promedio de Presión Arterial (mmHg) Número de Estudios Incluidos Total de Participantes
Ejercicio Aeróbico 5 a 6 31 1,345
Combinación Aeróbico y Entrenamiento de Fuerza 5 a 6 31 1,345
Entrenamiento Interválico de Alta Intensidad (HIIT) 5 a 6 31 1,345

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