El Ministerio de Comercio de China ha criticado fuertemente a EE.UU. por clasificar a varias empresas chinas como "militares". Esta acción, según Pekín, infringe acuerdos previos y perjudica las relaciones económicas entre ambos países. China ha exigido la revocación de esta decisión y ha advertido que tomará "represalias contundentes" si EE.UU. no rectifica. Entre las empresas afectadas se encuentran gigantes tecnológicos como Alibaba y Baidu, que ahora enfrentan restricciones en contratos de defensa y acceso a mercados estadounidenses.
El Ministerio de Comercio de China ha lanzado una dura crítica contra Estados Unidos tras la decisión de clasificar a varias empresas chinas como «militares». En un comunicado emitido este sábado, el organismo instó a Washington a revertir esta medida y advirtió que tomará contramedidas contundentes en respuesta.
La oposición china se centra en la reciente decisión del Departamento de Guerra estadounidense, la cual consideran que infringe el consenso alcanzado hace un mes durante una reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín. Un portavoz del ministerio afirmó que EE.UU. ha ignorado la situación general de las relaciones económicas y comerciales entre ambos países, al tiempo que generaliza el concepto de seguridad nacional y abusa de su poder estatal para reprimir injustamente a las empresas chinas.
El vocero también destacó que las acciones de EE.UU. han perjudicado gravemente el orden económico y comercial internacional, poniendo en riesgo la estabilidad de las cadenas de suministro globales y afectando los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas. En este contexto, China ha instado a Estados Unidos a cancelar su decisión y retomar el camino hacia una relación estratégica más constructiva y estable. De no ser así, Pekín está dispuesto a tomar «represalias contundentes», advirtiendo que Washington asumirá la responsabilidad por las consecuencias.
En días recientes, Estados Unidos incluyó en su lista negra a gigantes tecnológicos chinos como Alibaba, Baidu y la automotriz BYD. Esta inclusión implica que estas compañías perderán la oportunidad de participar en contratos de defensa estadounidenses y enfrentarán dificultades para acceder a los mercados financieros en ese país.
El Pentágono ha acusado a estas empresas de contribuir al desarrollo militar chino debido a sus vínculos con entidades estatales como la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales y el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información. Cabe destacar que, en febrero pasado, EE.UU. había publicado una lista similar que fue retirada sin explicación alguna antes del viaje del presidente Trump a China.
Las tensiones entre ambas potencias continúan aumentando, lo que podría tener repercusiones significativas tanto en el ámbito económico como político.