Una nueva investigación de la DEA revela que Jeffrey Epstein estaba bajo escrutinio por actividades relacionadas con el tráfico de narcóticos y prostitución, además de su conocido involucramiento en el tráfico sexual. Un memo de 2015 indica que se realizaron transferencias financieras sospechosas por aproximadamente 50 millones de dólares entre 2010 y 2015, lo que sugiere una red criminal más compleja de lo previamente entendido. La investigación implicó a múltiples agencias federales, pero los fiscales del caso de tráfico sexual en 2018 no estaban al tanto de esta indagación específica. Este hallazgo plantea preguntas sobre la efectividad y coordinación de las investigaciones federales en torno a Epstein y destaca los desafíos para lograr responsabilidad cuando redes poderosas operan en la intersección del crimen y la riqueza.
El retrato público de Jeffrey Epstein ha sido durante mucho tiempo el de un financiero que utilizó su fortuna para operar una vasta red de tráfico sexual. Sin embargo, un documento oculto en los archivos del Departamento de Justicia relacionados con su caso sugiere que los investigadores federales estaban persiguiendo un ángulo criminal diferente y potencialmente más amplio durante años.
Un memorando de la Administración de Control de Drogas (DEA)