Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, criticó la regularización masiva de inmigrantes impulsada por el Gobierno durante un mitin en Calatayud. Afirmó que esta medida no es un acto de humanidad, sino una estrategia electoral para ganar votos. Feijóo instó a los aragoneses a votar por el modelo de Azcón frente al "modelo decadente" de Sánchez y advirtió sobre las consecuencias de dividir el voto. También denunció la corrupción del PSOE y la falta de competencia del Gobierno, destacando su compromiso con una política que garantice derechos equitativos para todos los españoles.
Durante un mitin en Calatayud, el presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, instó a los aragoneses a decidir entre lo que considera el “modelo imparable de Azcón” y el “modelo decadente de Sánchez”. En su discurso, subrayó la importancia de no fragmentar el voto, advirtiendo que esto podría perjudicar a la comunidad. “Dado que Sánchez presenta aquí a su portavoz, os pedimos que el domingo seáis los portavoces de todos los españoles”, afirmó.
Feijóo criticó duramente al PSOE por su reciente propuesta de financiación autonómica, argumentando que busca satisfacer a Oriol Junqueras y mantener a Sánchez en el poder. Aseguró que los aragoneses merecen los mismos derechos que cualquier español y condenó el uso de sus impuestos para beneficiar a los independentistas. “Quien manda a Aragón a la cola no merece encabezar su futuro”, sentenció.
El líder popular expresó que cualquier voto que no se dirija hacia Azcón será celebrado por Sánchez, quien, según él, desea dividir el electorado para fortalecer a Vox y debilitar al futuro presidente de Aragón. “Aragón necesita un gobierno que empiece a funcionar desde el lunes”, insistió.
Feijóo hizo un llamado a la participación electoral para “frenar la mentira, la corrupción, la soberbia y el descrédito en el que ha caído la política nacional”. Criticó al Gobierno por mentir sobre temas cruciales como la financiación autonómica y las pensiones, así como por las tragedias recientes. “Mienten con demasiada alegría”, lamentó.
En relación con la regularización masiva de inmigrantes promovida por Sánchez, Feijóo se mostró contundente: “No es humanidad, es electoralismo; no es ayudar a quien lo necesita, es intentar comprar votantes para el futuro; no es un reparto de papeles, es un reparto de papeletas”. Su postura fue respaldada por líderes europeos durante una cumbre en Zagreb donde se comprometieron a oponerse a esta medida.
El presidente del PP enfatizó que aquellos inmigrantes que no cumplan con las leyes o no se integren en la sociedad española deben ser rechazados. “Si no viene a trabajar y tiene antecedentes penales o policiales, la respuesta es no”, afirmó.
Feijóo también abordó las acusaciones de corrupción dentro del Gobierno, haciendo referencia a la presunta financiación irregular del PSOE revelada recientemente. Cuestionó cómo este partido puede apoyar dictaduras como la de Maduro por intereses propios. “La primera exigencia para defender la libertad es no pasar por caja de la dictadura”, sostuvo.
Asimismo, mencionó un caso relacionado con José Luis Rodríguez Zapatero y su supuesta vinculación financiera con una aerolínea venezolana rescatada por el Gobierno español. Con ironía, comentó: “Qué mal pensados sois”, mientras planteaba si era peor estar en nómina de una dictadura o del intermediario.
Finalmente, alertó sobre lo que considera una degradación moral alarmante en el Gobierno actual. Denunció que están utilizando situaciones trágicas para justificar indultos cuestionables. “El Gobierno no tiene derecho a utilizar prerrogativas para indultar a alguien condenado por el Tribunal Supremo en ejercicio de sus funciones”, concluyó Feijóo, prometiendo que su futura Ley de Regeneración Democrática prohibirá tales indultos.