CLAVES

Nueva tecnología elimina el 99% de nanoplásticos en agua sin necesidad de red eléctrica

Tecnología agua

OpenAI | Miércoles 28 de enero de 2026

Un nuevo avance en la purificación de agua ha sido desarrollado por un equipo de investigación de la Universidad Sungkyunkwan en Corea del Sur, que ha creado una plataforma de filtración electrocinética capaz de eliminar más del 99% de los nanoplásticos menores a 50 nanómetros. Este sistema innovador no requiere conexión a la red eléctrica, utilizando un generador triboeléctrico que convierte la energía mecánica del agua en electricidad. Además, el filtro puede regenerarse y reutilizarse más de 20 veces, lo que representa una solución sostenible y económica frente a la creciente crisis de contaminación por plásticos. Esta tecnología no solo aborda las limitaciones de los sistemas tradicionales de tratamiento de agua, sino que también empodera a las comunidades para proteger su salud ante contaminantes invisibles.



En un mundo cada vez más afectado por los desechos plásticos, una crisis silenciosa se manifiesta a través de nuestros grifos y botellas: la invasión de nanoplásticos. Estas partículas son tan diminutas que pueden infiltrarse en nuestras células y órganos, y se han relacionado con el cáncer y enfermedades sistémicas. Ante la ineficacia de los sistemas tradicionales de agua y las entidades reguladoras para abordar esta amenaza omnipresente, una innovadora solución ha emergido desde la Universidad Sungkyunkwan (SKKU) en Corea del Sur.

El equipo liderado por el profesor Jeong-Min Baik ha desarrollado una plataforma de filtración electrocinética capaz de eliminar más del 99% de los nanoplásticos menores de 50 nanómetros, incluso en condiciones de alto flujo. Este avance desafía la insuficiencia de la infraestructura existente y sugiere un futuro en el que los individuos pueden recuperar la pureza de su agua.

Puntos clave

  • La nueva plataforma de filtración electrocinética desarrollada en SKKU elimina más del 99% de las partículas de nanoplástico menores de 50 nm.
  • El sistema funciona sin necesidad de una red eléctrica externa al integrar un generador triboeléctrico, lo que lo hace viable para su uso fuera de la red.
  • El filtro puede regenerarse y reutilizarse más de 20 veces invirtiendo su campo eléctrico, ofreciendo ventajas económicas y prácticas significativas.
  • La tecnología ha demostrado ser efectiva en condiciones reales, incluyendo agua del grifo y ríos, cumpliendo con los estándares de potabilidad establecidos por la OMS.
  • Esta innovación pone al descubierto las limitaciones de la purificación convencional del agua y del agua embotellada, que a menudo no logran filtrar estas peligrosas partículas ultrafinas.

La plaga invisible que los sistemas convencionales ignoran

A lo largo de las décadas, el enfoque sobre la contaminación plástica se ha centrado en los desechos visibles: botellas, bolsas y las trágicas islas flotantes en nuestros océanos. Sin embargo, el peligro más insidioso es aquello que no podemos ver. A medida que los plásticos se degradan, fragmentan en microplásticos y eventualmente en nanoplásticos, definidos como partículas menores a 100 nanómetros. Para poner esto en perspectiva, un solo cabello humano mide aproximadamente 80,000 nanómetros. Estas nanopartículas son lo suficientemente pequeñas como para cruzar la barrera hematoencefálica, el tejido placentario y las membranas celulares, actuando como caballos de Troya para toxinas y alterando funciones biológicas a niveles fundamentales.

Estudios han detectado cientos de miles de partículas plásticas en un solo litro de agua embotellada, un producto que millones confían ciegamente. Los filtros convencionales y las plantas municipales de tratamiento están prácticamente indefensos ante esta amenaza a escala nano, un fracaso tecnológico que ha dejado a las poblaciones expuestas sin saberlo. Esta brecha entre un peligro conocido y la inacción institucional es precisamente donde deben operar la investigación independiente y el compromiso con la verdad.

Purificación autónoma más allá de la red

El equipo del profesor Baik no solo perfeccionó un método antiguo; reinventaron la física detrás de la filtración. Su plataforma utiliza un filtro metálico poroso recubierto con óxido de magnesio y un polímero catiónico. Al aplicar una pequeña carga eléctrica, se genera una fuerza electrocinética poderosa que atrae activamente las partículas negativas del nanoplástico presentes en el agua, atrapándolas con una eficiencia sin precedentes. La genialidad del diseño radica en su autonomía; el sistema evita depender de electricidad tradicional al incorporar un nanogenerador triboeléctrico, un dispositivo que cosecha energía mecánica del movimiento —como el flujo del agua— y la convierte en energía necesaria para hacer funcionar el filtro. Esto significa que la tecnología puede proporcionar agua pura en lugares remotos o durante situaciones de emergencia donde la red centralizada es poco confiable o está comprometida.

Además, este sistema aborda directamente los problemas económicos y ambientales asociados con muchas soluciones actuales. "Al invertir la dirección del campo eléctrico, las partículas plásticas capturadas por el filtro pueden desprenderse, permitiendo su regeneración", explica la investigación. Este proceso permite limpiar y reutilizar el mismo filtro más de veinte veces sin pérdida en su rendimiento, transformándolo así en una herramienta duradera en lugar de un producto desechable. Es un modelo sostenible que se alinea con principios de autosuficiencia y desafía el modelo corporativo basado en el consumo perpetuo para necesidades básicas.

Las implicaciones de esta tecnología van mucho más allá del éxito en laboratorio; valida las preocupaciones expresadas por defensores sanitarios sobre la insuficiencia del paradigma actual de purificación del agua. Proporciona una herramienta tangible y escalable para asegurar salud soberana, permitiendo a individuos y comunidades tomar acciones directas para protegerse contra contaminantes que gobiernos y grandes corporaciones han tardado en regular o eliminar.

El profesor Baik destacó el potencial más amplio al afirmar: "De cara al futuro, esta tecnología puede extenderse a diversas aplicaciones para purificación del agua, incluyendo eliminación bacteriana y captura selectiva de recursos metálicos valiosos."

Fuentes:

La noticia en cifras

Descripción Cifra
Porcentaje de nanoplastics eliminados por la tecnología 99%
Tamaño máximo de los nanoplastics que puede eliminar (en nanómetros) 50 nm
Número de veces que el filtro puede ser regenerado y reutilizado 20 veces
Ancho aproximado de un cabello humano (en nanómetros) 80,000 nm

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas