Un equipo internacional de arqueólogos ha descubierto una tumba etrusca intacta de aproximadamente 2.600 años en la necrópolis de Polledrara, cerca de Roma. La sepultura, que data del siglo VII a.C., contiene tres cámaras de piedra volcánica y fue identificada en 1889, aunque nunca había sido excavada completamente. Este hallazgo incluye cerámicas griegas, armas, joyas, un trípode de bronce y un calzado femenino inusual. A pesar de que la necrópolis sufrió saqueos en el siglo XX, el colapso de estructuras protegió parte del contenido, manteniéndolo en su disposición original. Los investigadores planean comparar esta tumba con la Tumba de Isis para profundizar en las costumbres funerarias y los vínculos internacionales de las élites etruscas.
Un equipo internacional de arqueólogos ha realizado un descubrimiento significativo cerca de Roma: una tumba etrusca que data de hace aproximadamente 2.600 años. Esta sepultura, ubicada en la necrópolis de Polledrara, junto a la antigua ciudad de Vulci, se remonta a finales del siglo VII a.C.
La tumba, compuesta por tres cámaras de piedra volcánica, se encontraba bajo un túmulo que había sido identificado en 1889 pero que nunca fue completamente excavado. En su interior se hallaron cerámicas griegas provenientes de Atenas y Corinto, así como armas, joyas, un trípode de bronce y un calzado femenino inusual.
Un hallazgo inesperado
A pesar de que la necrópolis sufrió saqueos en el siglo XX, el colapso de paredes y techos logró preservar parte del contenido original. Esto es notable, ya que muchos hallazgos del siglo XIX no presentan esta disposición intacta.
Los investigadores están entusiasmados con la posibilidad de comparar esta tumba con la Tumba de Isis, descubierta en 1839 y posteriormente perdida. Este análisis podría ofrecer una visión más profunda sobre las costumbres funerarias y los vínculos internacionales entre las familias dirigentes de Vulci.