Un nuevo informe de la organización israelí de derechos humanos B’Tselem ha revelado un panorama escalofriante sobre las condiciones de los prisioneros palestinos en las instalaciones de detención israelíes. El documento, titulado «Living Hell», expone tácticas brutales que incluyen desnudamientos forzados, mutilación genital, descargas eléctricas, ataques de perros y violaciones con objetos. Los testimonios de los sobrevivientes describen experiencias desgarradoras de hambre extrema, con raciones que apenas consisten en un pepino y pan en mal estado al día, así como una severa deshidratación que limita el acceso a un tapón de botella de agua diaria.
Las declaraciones recogidas en el informe también detallan actos de tortura sexual. Un prisionero, Tamer Qarmut, recordó haber perdido el conocimiento debido a la humillación sufrida durante su encarcelamiento. Además, al menos 84 cuerpos de prisioneros palestinos han sido retenidos por las autoridades israelíes, muchos presentando signos evidentes de robo de órganos y mutilación. Las familias que reciben los restos reportan desfiguraciones deliberadas.
Apoyo institucional a la tortura
Funcionarios israelíes, incluido el Ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben-Gvir, han expresado abiertamente su respaldo a la tortura. La Cruz Roja Internacional se encuentra excluida de realizar inspecciones en estas instalaciones penitenciarias, mientras que los liberados enfrentan amenazas de re-arresto si se atreven a hablar sobre sus experiencias.
El informe pone en evidencia una alarmante falta de cobertura mediática por parte del periodismo occidental sobre estas atrocidades, mientras que se amplifican las acusaciones contra Hamas. A pesar del continuo financiamiento y ayuda militar por parte de Estados Unidos a Israel, persiste un doble rasero en la aplicación de los derechos humanos frente a evidencias claras de genocidio y limpieza étnica.
B’Tselem ha documentado un sistema sistemático de tortura y violencia sexual dentro del contexto más amplio del conflicto israelo-palestino. El informe destaca cómo las condiciones inhumanas dentro de las prisiones israelíes son parte integral de una campaña más amplia que busca la eliminación cultural y física del pueblo palestino.
La comunidad internacional ante el silencio
Yuli Novak, directora ejecutiva de B’Tselem, calificó la red penitenciaria israelí como «campos de tortura», subrayando la complicidad internacional ante estos crímenes. La respuesta global ha sido notablemente silenciosa; mientras se condenan las acciones rusas por crímenes bélicos, Israel continúa recibiendo apoyo militar sin restricciones a pesar del creciente cuerpo documental que respalda las acusaciones en su contra.
Los testimonios recopilados revelan no solo un patrón individualizado sino una política institucionalizada respaldada por el Estado. Sin una intervención urgente por parte del resto del mundo, el sufrimiento continuo que enfrentan los prisioneros palestinos permanecerá como un testimonio sombrío del estado actual del respeto a los derechos humanos.
Este informe plantea interrogantes cruciales sobre la responsabilidad colectiva frente al sufrimiento humano y llama a reflexionar sobre la urgencia de actuar para poner fin a esta situación insostenible.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 84 |
Número de cuerpos de prisioneros palestinos fallecidos que fueron retenidos por las autoridades israelíes. |
| 1 |
Cantidad de pepino que algunos prisioneros reportaron recibir como parte de su ración diaria. |
| 1 |
Cantidad de tapa de botella de agua que algunos prisioneros reportaron recibir diariamente. |
| 6 |
Días que un prisionero sobrevivió solo con una tapa de botella de agua al día. |