CLAVES

Se comenta que la senadora Piedad Córdoba y Rafael Correa ordenaron asesinar a Villavicencio

OpenAI | Domingo 13 de agosto de 2023
El texto se centra en la muerte del candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio y las acusaciones hacia la extrema izquierda hispanoamericana. Se menciona la implicación del expresidente Rafael Correa y la senadora Piedad Córdoba, así como sus vínculos con Alex Saab. También se revela que Podemos recibió contratos asignados por el gobierno de Correa. La justicia colombiana no tomará acciones contra Córdoba, pero la entrada del FBI a la investigación podría cambiar las circunstancias.

La atención de todos se ha centrado en la extrema izquierda hispanoamericana desde que se confirmó la muerte violenta del candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio. El crimen, de alguna manera, estaba advertido y son muchos los beneficiados. El primer sospechoso es el prófugo expresidente del Ecuador Rafael Correa, quien le advirtió a la víctima que pronto terminaría su fiesta con una venganza implacable. Y cumplió.


La senadora petrista Piedad Córdoba, acusada previamente por Villavicencio, no es la única que tendrá que rendir cuentas. Doña Verónica Sarauz, viuda del líder asesinado, afirmó que la congresista colombiana, presionada por las acusaciones del desaparecido, respondió amenazándolo de muerte. Además, no podemos olvidar que la poco educada congresista colombiana insultó a su madre en Twitter.

Presentó evidencias adicionales que dan cuenta del maridaje entre la Córdoba y el hampón encarcelado en los Estados Unidos y testaferro de la dictadura venezolana Alex Saab, recordemos que Villavicencio era un juicioso y valiente investigador. La congresista colombiana negó cualquier participación suya en el magnicidio del líder ecuatoriano, lo cual no es común que los determinadores de un asesinato lo reconozcan.

La senadora petrista trató de responsabilizar al periodismo por los señalamientos que se le hacen en sus redes sociales. Según sus propias palabras, sectores de los medios de comunicación han creado una narrativa a la luz de la tragedia de la familia Villavicencio en la cual me involucran, afectando mi buen nombre y desconozco los motivos.

"¿Buen nombre? Todo menos eso tiene una mujer que está relacionada con el desfalco llevado a cabo por la dictadura venezolana. Esta mujer recibía comisiones lucrativas para facilitar los pagos a empresarios colombianos, autorizados por el régimen de Chávez. Además, fue capturada en el aeropuerto de Tegucigalpa mientras intentaba sacar decenas de miles de dólares con una mula. También llegó a un acuerdo con los narcotraficantes recluidos en el pabellón de extraditables para apoyar la candidatura de Petro."

Las denuncias de Villavicencio, efectivamente, incomodaron a muchas personas y estructuras político-criminales, trascendiendo así a la región. Según el prestigioso medio de comunicación de España Ok Diario, se evidenció que Podemos, una formación de extrema izquierda española liderada por el extremista Pablo Iglesias y su esposa Irene Montero -actual ministra de Igualdad-, recibió 2.6 millones de euros en contratos asignados a dedo por el gobierno de Rafael Correa.

Según se informa en el reportaje, a raíz de la denuncia presentada por Villavicencio, quien ahora está desaparecido, la fiscalía ecuatoriana ha comenzado una investigación por peculado desde diciembre del año pasado. El fundamento de esta investigación es el otorgamiento ilegal de contratos a Irene Montero y al diputado podemita Rafael Mayoral por parte del régimen de Correa. Las autoridades ecuatorianas están llevando a cabo la investigación sobre estas dos personas.

En contra de Córdoba, la justicia colombiana no tomará ninguna acción. La impunidad continuará siendo asegurada por la sala de instrucción de la corte suprema. No se le impondrá ninguna consecuencia judicial en Colombia por sus vínculos con Saab, su evidente enriquecimiento ilícito, el lavado de dólares y el asesinato de Villavicencio.

La entrada del FBI a la investigación fue algo con lo que Córdoba, Correa y los demás no contaban. En esta inesperada situación, las circunstancias cambian drásticamente. Esperemos que no reaccionen causando más muertes, especialmente a aquellos valientes como la viuda de Villavicencio, quienes han tenido el coraje de señalar directamente a los posibles responsables del asesinato.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas