La NTSB investiga el accidente de un Learjet 60 en Palm Beach, Florida, en el que murieron sus nueve ocupantes. Los investigadores creen que algunas partes del avión pudieron desprenderse antes del impacto; las condiciones meteorológicas son uno de los focos de la investigación.
Los investigadores consideran que algunas partes del avión privado que se estrelló en Florida podrían haberse desprendido en el aire. Las nueve personas que iban a bordo murieron.
El Learjet 60 volaba desde Austin, Texas, con destino a Bahamas cuando se precipitó sobre una carretera de varios carriles y explotó al impactar. Entre las víctimas del domingo estaban un empresario tecnológico, su familia y la copiloto, de 20 años.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) señaló que las condiciones meteorológicas serán uno de los principales focos de la investigación. También indicó que el acceso a los restos es difícil por el enorme cráter que el avión abrió en la carretera, en Palm Beach.
El aparato se estrelló hacia las 12:50, hora local, en Military Trail, una vía de seis carriles con comercios y restaurantes. El investigador principal, Tim Monville, explicó el lunes que recuperar los restos principales del cráter será el mayor obstáculo.
El cráter, situado cerca de la entrada de un parque de casas móviles, estaba parcialmente lleno de agua debido a las fuertes tormentas. En la zona se habían registrado lluvias intensas y tormentas eléctricas en el momento del accidente.
Los restos quedaron esparcidos por campos deportivos, comercios y viviendas de los alrededores. Tom Chapman, de la NTSB, afirmó que hay indicios de que el avión pudo empezar a desintegrarse antes del impacto y que podrían encontrarse piezas a cierta distancia del lugar del choque.
Las autoridades también intentan determinar si el avión llevaba una grabadora de voz de cabina y si es posible recuperarla. El análisis del vuelo indica que el aparato descendía cientos de pies por segundo antes de estrellarse.
En las grabaciones de las comunicaciones con el control aéreo, alguien en la cabina informa de turbulencia moderada y de que la tripulación estaba gestionando el hielo. Después señala que el avión estaba encontrando precipitaciones y que necesitaban ascender. Momentos más tarde, la misma voz indica que descendían a 10.000 pies (3.048 metros) por minuto.
Se declaró una emergencia y, en las comunicaciones, se escucha a la tripulación advertir de una situación de exceso de velocidad mientras descendía a 20.000 pies por minuto y decir que se iban a estrellar contra el suelo.
Un comunicado conjunto identificó a siete pasajeros fallecidos: el empresario tecnológico Adam Robinson, su esposa, Helen Sharp, y sus hijos Emma, de cuatro años, y Charlie, de dos; además de Rachael Reed, Charmi Fehr y Anita Maria Cetina.
Medios de comunicación identificaron al piloto como Jeffery Gregory y señalaron que la copiloto era Nathalia Filgueiras, de 20 años, quien obtuvo su licencia de piloto a los 17. Un hombre que estaba en un coche en tierra sufrió una lesión en una pierna.
| Cifra | Dato |
|---|---|
| 9 | Personas a bordo murieron en el accidente. |
| 12:50, hora local | Hora aproximada del accidente. |
| 6 carriles | La carretera Military Trail donde se estrelló el avión. |
| 10.000 pies (3.048 m) por minuto | Velocidad de descenso que, según las grabaciones, comunicó una voz de la cabina. |
| 20.000 pies por minuto | Velocidad de descenso mencionada en la declaración de emergencia, según las grabaciones. |
| 20 años | Edad de la copiloto. |
| 7 | Número de pasajeros fallecidos. |
| 4 y 2 años | Edades de los hijos de Adam Robinson y Helen Sharp, entre los fallecidos. |