Corea del Norte rechazó el 2 de noviembre las acusaciones de Estados Unidos sobre su presunta implicación en el ciberataque contra Binance y las calificó de «provocación política». Kim Yo-jong afirmó que los señalamientos eran «retórica absurda», mientras Donald Trump declaró que Washington aún no sabe si Pionyang estuvo detrás del ataque.
La República Popular Democrática de Corea (RPDC) rechazó el 2 de noviembre las acusaciones de Estados Unidos sobre su presunta implicación en el reciente ciberataque contra Binance, la mayor plataforma de criptomonedas del mundo. Kim Yo-jong, líder del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, calificó los señalamientos de provocación política y sostuvo que no aportaban nada nuevo.
Kim recordó que Washington responsabilizó el año pasado a su país del ataque informático contra la plataforma de criptomonedas Bybit. Atribuir a la RPDC delitos cibernéticos ocurridos en distintas partes del mundo, afirmó, constituye una grave violación de la soberanía de la RPDC y un intento de menoscabar su dignidad y prestigio nacional.
También acusó a Washington de mantener una actitud hostil hacia Pionyang y cuestionó el anuncio de la actual Administración estadounidense de confiscar activos en criptomonedas robados ilegalmente para incorporarlos a sus reservas estratégicas. Según Kim, examinar quién recibiría los fondos una vez recuperados podría ofrecer pistas sobre los responsables del ataque.
Las declaraciones se produjeron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que Washington aún no sabe si Pionyang estuvo detrás del ataque. Trump señaló el sábado que, si se confirmara la implicación de Corea del Norte, hablaría con el país al respecto.
El ciberataque contra Binance ocurrió el 29 de octubre. Según la compañía, la operación habría involucrado activos valorados en unos 6.300 millones de dólares y afectado a varias billeteras digitales.
El incidente encendió las alarmas en el mercado y provocó inquietud entre los usuarios. Binance aseguró que cubrirá las pérdidas mediante su fondo de protección SAFU y recursos propios, y que los fondos de los usuarios están a salvo. La plataforma también indicó que seguirá colaborando con empresas del sector para rastrear y bloquear los activos vinculados al ataque.