OpenAI reforzó sus protocolos de seguridad y advirtió a sus empleados sobre posibles intentos de seducción para obtener información confidencial, según un informe de The Wall Street Journal basado en fuentes anónimas. La compañía recomendó precauciones en espacios públicos y medidas como borrar las pizarras tras las reuniones. La alerta cobró urgencia tras la detención de un hombre acusado de instalar dispositivos de escucha ocultos en salas ejecutivas.
OpenAI ha reforzado sus protocolos de seguridad y ha advertido a su personal que extreme la cautela ante posibles intentos de seducción inesperados. La alerta cobró nueva relevancia tras el hallazgo de micrófonos ocultos en salas de reuniones ejecutivas, según un informe de The Wall Street Journal basado en fuentes anónimas.
Entre los riesgos señalados figuran las tácticas conocidas como «trampas de miel», en las que supuestos agentes extranjeros recurrirían al sexo o al romance para obtener secretos corporativos. El informe menciona, como ejemplos, el acercamiento de un desconocido a un empleado en un parque infantil de San Francisco y maniobras de seducción dirigidas a diplomáticos en el extranjero.
Para ilustrar que estas tácticas pueden representar un riesgo en la política y los negocios, el reportaje alude al caso del exrepresentante demócrata Eric Swalwell, quien admitió haber mantenido una relación con Christine Fang, señalada como presunta espía china y conocida como «Fang Fang». Google y Anthropic, también competidoras en el sector de la inteligencia artificial, emitieron recomendaciones similares a sus equipos.
Según el informe, las medidas de OpenAI buscan prevenir filtraciones de información confidencial. La empresa recomendó tomar precauciones en espacios públicos, como utilizar protectores de pantalla en teléfonos y computadoras, borrar las pizarras al terminar las reuniones y evitar llevar por la calle ropa con el logotipo de la compañía.
La preocupación en OpenAI aumentó tras la detención de Abdulrahman Alfozan, de 35 años y nacionalidad saudí. Las autoridades lo arrestaron por presuntamente instalar dispositivos de escucha ocultos en papel higiénico colocado detrás de los televisores de las salas ejecutivas. Tras la detención, el director del FBI, Kash Patel, afirmó que proteger el desarrollo de la inteligencia artificial es una prioridad de máxima seguridad nacional para Estados Unidos.
Alfozan enfrenta cargos por interceptación de comunicaciones, delito que podría acarrearle hasta cinco años de prisión y una multa de 250.000 dólares. La compañía dirigida por Sam Altman mantiene el nivel máximo de alerta para proteger sus avances ante posibles intentos de infiltración internacional.