El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, reafirmó su apoyo a Israel durante una visita a la sinagoga Bet-El en Barranquilla, donde acompañó a la comunidad judía en la celebración del Año Nuevo. En su discurso, destacó que siempre defenderá a Israel, considerándolo el "pueblo de Dios", y expresó que su presencia era un gesto de respeto y fraternidad. De la Espriella también mencionó que ha reanudado relaciones diplomáticas con Israel y ha tomado decisiones significativas como el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos de Golán y el traslado de la embajada colombiana a Jerusalén. Su postura marca un cambio en la política exterior colombiana respecto al gobierno anterior de Gustavo Petro, quien había suspendido los vínculos con Israel.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, reafirmó su apoyo incondicional a Israel durante su reciente visita a la sinagoga Bet-El en Barranquilla. Este evento tuvo lugar el sábado, donde el mandatario se unió a la comunidad judía colombiana para conmemorar el Año Nuevo.
Durante su intervención, De la Espriella destacó que su presencia tenía como objetivo transmitir «un gesto de respeto, de afecto y de fraternidad». Además, subrayó que su respaldo hacia Israel se mantiene firme y constante.
El presidente enfatizó: «Nunca voy a dejar de defender a Israel, porque es el pueblo de Dios y siempre voy a estar con Israel». Recordó que, durante su campaña electoral, recibió consejos de algunos sectores y personas cercanas para evitar pronunciarse sobre Israel; sin embargo, decidió mantener una postura pública clara en apoyo al país.
De la Espriella también mencionó que gracias a esta posición ha reanudado las relaciones diplomáticas con Tel Aviv y ha facilitado las exportaciones de carbón. Asimismo, anunció que ordenó trasladar la embajada colombiana a Jerusalén y se convirtió en el segundo presidente colombiano en reconocer la soberanía israelí sobre los Altos de Golán, un territorio disputado según el derecho internacional.
La postura del presidente De la Espriella refleja un cambio significativo en la política exterior colombiana desde el inicio de su mandato. Su enfoque contrasta notablemente con el de su predecesor, Gustavo Petro, quien suspendió los vínculos con Israel en 2024.
Este giro en las relaciones internacionales marca un nuevo capítulo en la diplomacia colombiana y resalta el compromiso del actual gobierno con sus aliados estratégicos en Medio Oriente.