El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que cualquier ataque de Estados Unidos contra activos iraníes resultará en represalias directas contra la infraestructura petrolera y gasífera estadounidense. Ghalibaf destacó la vulnerabilidad de las instalaciones y empresas estadounidenses en la región, prometiendo una respuesta contundente si se atacan los activos iraníes. Esta declaración surge en un contexto de creciente tensión entre Irán y EE.UU., tras recientes ataques mutuos en aguas regionales. La escalada de hostilidades ha llevado a ambos países a intercambiar advertencias sobre posibles consecuencias devastadoras.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, lanzó una contundente advertencia a Estados Unidos, afirmando que cualquier ataque contra activos iraníes desencadenará represalias directas sobre la infraestructura petrolera y gasífera estadounidense. En sus declaraciones, Ghalibaf subrayó que “la cadena de producción de petróleo y gas aquí es extensa, accesible y vulnerable”, lo que implica que las empresas estadounidenses involucradas en estas operaciones también comparten esta vulnerabilidad.
Ghalibaf expresó en su cuenta de X: “Ataquen nuestros activos y serán atacados”. Además, hizo referencia a acciones previas donde Irán demostró su capacidad de respuesta ante ataques estadounidenses, mencionando que algunas bases ya no son viables para el país norteamericano en la región.
El alto funcionario iraní acompañó su mensaje con una imagen de refinerías congeladas, añadiendo que “la década perdida para la economía estadounidense se aproxima”, un comentario dirigido a las decisiones tomadas por algunos miembros del Departamento de Defensa de EE.UU.
Esta declaración se produce tras un aviso previo del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, quien advirtió a Teherán que Washington respondería con la destrucción sistemática de la flota mercante iraní si sus fuerzas armadas atacaban a la Armada estadounidense.