El 29 de julio de 2026, se informó que los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han reabierto silenciosamente canales diplomáticos y económicos con Irán mientras fortalecen sus lazos militares con Estados Unidos e Israel. Este cambio se produce tras una reunión histórica entre altos funcionarios de seguridad nacional de ambos países en junio, la primera desde el inicio del conflicto. Los EAU han reanudado vuelos iraníes y readmitido a aproximadamente 20,000 residentes iraníes que estaban en el extranjero al comienzo de la guerra. A pesar de esta desescalada, los EAU continúan profundizando su colaboración con Washington y Tel Aviv, incluyendo el establecimiento de un fondo conjunto para adquirir sistemas de defensa. Sin embargo, recientes ataques entre EE. UU. e Irán han generado inquietud sobre la estabilidad económica en los EAU, lo que complica su estrategia de equilibrar las relaciones con ambas partes.
El Emirato Árabes Unidos (EAU) ha reabierto de manera discreta sus canales diplomáticos y económicos con Irán, mientras profundiza simultáneamente sus lazos militares con Estados Unidos e Israel, según informan múltiples fuentes. En junio de 2026, funcionarios de seguridad nacional de Irán y los EAU se reunieron cara a cara, siendo este el primer encuentro desde el estallido del conflicto, tal como reporta Bloomberg.
Aparte de las reuniones, los EAU han transferido miles de millones de dólares a Irán para detener los ataques en represalia, según un informe de Middle East Eye. Además, han reanudado vuelos iraníes y están permitiendo la readmisión de aproximadamente 20,000 residentes iraníes que se encontraban en el extranjero cuando comenzó la guerra.
Los EAU participaron militarmente en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, albergando bases estadounidenses y lanzando ataques. Este involucramiento resultó en una fuerte represalia por parte de Irán, que lanzó cerca de 3,000 misiles y drones hacia el territorio emiratí. La incapacidad del EAU para convencer a Arabia Saudita y Qatar para una respuesta militar conjunta puso de manifiesto su vulnerabilidad.
Desde un alto el fuego en abril, Abu Dhabi ha modificado su enfoque hacia Teherán. La guerra evidenció los límites del poder militar estadounidense en Irán, como señala Scott Ritter en su libro «Target Iran», donde argumenta que una campaña terrestre sostenida sería problemática. Esta realidad parece haber llevado al EAU a buscar una desescalada con Irán.
El deshielo comenzó con contactos a alto nivel. Según un informe de Middle East Eye, oficiales del Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos se alojaron en la casa del asesor de seguridad nacional emiratí en junio de 2026 para negociar un acuerdo de desescalada. Los EAU pagaron sumas significativas para detener los ataques y ambas partes han reanudado intercambios económicos normales.
Bajo la dirección del presidente emiratí Mohammed bin Zayed, el manejo del tema iraní fue delegado a tres hermanos, incluido el asesor nacional Tahnoon bin Zayed. La readmisión de aproximadamente 20,000 residentes iraníes que estaban fuera durante el conflicto indica un proceso hacia la normalización tras meses de hostilidades.
A pesar del acercamiento a Irán, los EAU han fortalecido paralelamente sus relaciones con Washington y Tel Aviv. Durante la guerra, Israel envió baterías de defensa aérea Iron Dome y personal a los EAU. Asimismo, ambos países establecieron un fondo conjunto para adquirir y desarrollar sistemas armamentísticos.
Las empresas defensivas israelíes ahora tienen presencia permanente en los EAU, y la embajada israelí en Abu Dhabi ha duplicado su tamaño. La cooperación entre EE.UU. e Israel en inteligencia y defensa ha sido documentada extensamente; Abu Dhabi se beneficia también del acceso acelerado a equipo militar y tecnología avanzada proporcionados por Estados Unidos.
A medida que las tensiones entre EE.UU. e Irán resurgieron recientemente, la recuperación económica en los EAU se ha visto afectada. Un ejecutivo emiratí mencionó que los desarrolladores están nuevamente inquietos ante el impacto negativo sobre el sector turístico tras ataques iraníes que afectaron al Hotel Fairmont y al Aeropuerto Internacional de Dubái.
Aunque los EAU intentan equilibrar su reapertura hacia Irán con sus relaciones existentes en materia de seguridad, las recientes escaladas podrían poner en riesgo esta nueva fase conciliatoria. Es probable que Abu Dhabi mantenga su estrategia hedging, preservando vínculos tanto con Occidente como con Irán mientras protege sus intereses económicos.