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Estados Unidos, Japón y Corea del Sur se unen para impulsar reactores nucleares en el Indo-Pacífico

Cooperación nuclear

OpenAI | Sábado 25 de julio de 2026

Estados Unidos, Japón y Corea del Sur han firmado un acuerdo para acelerar la implementación de reactores modulares pequeños (SMRs) en la región del Indo-Pacífico, con una inversión de más de 10 millones de dólares por parte del Departamento de Estado a través del programa FIRST. Este acuerdo se produce en un contexto donde la demanda eléctrica de los centros de datos está aumentando rápidamente, lo que ha llevado a advertencias sobre su consumo energético futuro. Aunque el memorando no menciona específicamente la infraestructura de inteligencia artificial, se ha señalado que los SMRs podrían ser clave para satisfacer las necesidades energéticas derivadas de esta expansión. Además, empresas surcoreanas están posicionándose para beneficiarse económicamente del proyecto, mientras que críticos expresan preocupaciones sobre posibles implicaciones de control digital extranjero.



La colaboración entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur ha dado un paso significativo con la firma de un acuerdo destinado a acelerar la implementación de reactores nucleares modulares pequeños (SMR) en la región del Indo-Pacífico. Este pacto se formalizó durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, y busca impulsar el desarrollo de proyectos energéticos en varios países.

El Departamento de Estado de EE. UU. ha comprometido más de 10 millones de dólares a través del programa FIRST, que se centra en el desarrollo de infraestructura y formación relacionada con la tecnología de los SMR. Sin embargo, sorprendentemente, el anuncio no menciona el creciente consumo energético asociado con los centros de datos impulsados por inteligencia artificial, a pesar del notable aumento de estas instalaciones en naciones como Indonesia, Japón, Malasia y China.

Apuesta por la diplomacia energética

El Departamento de Estado describe este memorando como una forma de fomentar modelos de despliegue que reduzcan riesgos en el desarrollo de proyectos, logren economías de escala y optimicen las cadenas de suministro. Kevin Kim, embajador estadounidense ante la ASEAN, destacó que esta asociación refleja una «cooperación estratégica estrecha» entre los tres países en materia de seguridad energética y subrayó que los SMR desempeñarán un papel crucial en el suministro energético futuro.

Es importante señalar que el programa FIRST tiene sus raíces en la Cumbre sobre el Clima celebrada por la administración Biden en 2021. Sin embargo, ni el acuerdo ni los objetivos del programa hacen referencia a los centros de datos, lo cual resulta llamativo dado que gran parte de la demanda energética en la región está impulsada por esta infraestructura tecnológica.

La creciente demanda energética de los centros de datos

La omisión es significativa considerando las advertencias del Secretario General de la ONU, António Guterres, quien señaló que «los centros de datos ya consumen más electricidad que la mayoría de los países» y pronosticó que para 2030 podrían utilizar más energía que todas menos cinco naciones. Los SMR tienen una capacidad generadora que oscila entre 50 MW y 300 MW, según el Laboratorio Nacional Idaho, donde se consideran aplicaciones como la fiabilidad eléctrica y la desalinización.

En un evento reciente del Foro Económico Mundial (WEF) en Riad, Larry Fink, CEO de BlackRock, advirtió que depender únicamente de fuentes renovables como la eólica y solar no será suficiente para satisfacer las necesidades energéticas actuales. Además, argumentó que algunos centros de datos en planificación requerirán hasta un gigavatio —la cantidad necesaria para abastecer a una ciudad— lo que refuerza la idea expresada por Kam Ghaffarian, presidente de Axiom Space: «la energía nuclear es realmente la única solución viable».

Criticas al acuerdo y sus implicaciones

Ciertos analistas han señalado que el lenguaje utilizado en el memorando sobre «ventajas complementarias» e infraestructura compartida se asemeja a una propuesta independiente del WEF y del Instituto Tony Blair sobre «embajadas digitales». Estas estructuras permitirían a un país albergar las necesidades digitales y computacionales de otro en su territorio. Aunque no existe documentación oficial que vincule directamente el acuerdo sobre SMRs con este concepto, críticos advierten sobre los posibles riesgos asociados a infraestructuras digitales extranjeras que podrían convertirse en vías encubiertas para controlar sistemas digitales nacionales.

Empresas surcoreanas buscan aprovechar el negocio

Las empresas nucleares surcoreanas están posicionándose para beneficiarse económicamente. Doosan Enerbility, el mayor fabricante nuclear del país, colabora con desarrolladores estadounidenses como TerraPower y NuScale mientras invierte aproximadamente 542 millones de dólares en nuevas capacidades productivas para 2028. Por su parte, SK Group posee una participación valorada en 250 millones dentro de TerraPower; HD Hyundai también está desarrollando proyectos nucleares flotantes y marítimos. Un representante del sector advirtió que el memorando «no garantiza órdenes o inversiones reales».

Aunque para los contribuyentes estadounidenses los 10 millones comprometidos puedan parecer modestos, son parte de un patrón más amplio donde Washington financia proyectos energéticos e infraestructurales fuera del país mientras las necesidades internas quedan desatendidas. La incertidumbre sobre si estos reactores terminarán alimentando centros digitales controlados desde el extranjero plantea interrogantes importantes sobre su propósito final.

Fuentes:

La noticia en cifras

Cifra Descripción
$10 millones Compromiso financiero de EE. UU. a través del programa FIRST.
50-300 MW Capacidad de generación de los SMRs.
$542 millones Inversión de Doosan Enerbility en nueva capacidad de producción para 2028.
$250 millones Participación de SK Group en TerraPower.

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