China ha experimentado una caída del 41% en sus importaciones de petróleo crudo en junio, alcanzando los 29.27 millones de toneladas, el nivel más bajo desde octubre de 2016. Este descenso se produce en medio de crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el transporte global de crudo. La reducción en las compras chinas ha ayudado a estabilizar los precios energéticos a nivel mundial, aunque se prevé que la demanda de gasolina en China disminuya un 5.5% para 2026 debido al conflicto con Irán y un cambio hacia vehículos eléctricos. Expertos atribuyen esta baja a una desaceleración económica y un aumento en el uso del carbón. La situación geopolítica sigue siendo volátil, afectando las dinámicas del mercado energético y la influencia de China como principal comprador de petróleo iraní y saudí.
Las importaciones de petróleo crudo de China experimentaron una caída del 41% en junio, alcanzando los 29.27 millones de toneladas, el volumen mensual más bajo desde octubre de 2016, según datos proporcionados por la aduana china. Este descenso significativo se produce en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, lo que ha contribuido a contener los precios globales de la energía. En 2025, el mayor importador mundial de petróleo adquirió un promedio de 11.6 millones de barriles diarios, superando las importaciones combinadas de Francia, el Reino Unido y Alemania.
Beijing había acumulado un gran stock de crudo antes del inicio de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán a finales de febrero, lo que le permitió reducir drásticamente sus compras. Se prevé que la demanda de gasolina en China disminuya un 5.5% en 2026, marcando la segunda caída más pronunciada registrada, impulsada por el conflicto con Irán y el aumento subsiguiente en los precios del petróleo, según un análisis publicado.
Los expertos atribuyen esta disminución a una desaceleración económica más amplia en China y a un cambio hacia el carbón, cuya producción aumentó un 30% en junio hasta alcanzar su nivel más alto en cinco meses. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, calificó a China como un “socio global poco confiable” durante la guerra en Irán, citando su acaparamiento de suministros petroleros y limitaciones a ciertas exportaciones. Mientras tanto, el estrecho de Ormuz, punto crítico para aproximadamente el 20% de los envíos globales de crudo, continúa severamente restringido.
A pesar de que Estados Unidos e Irán firmaron un Memorando de Entendimiento (MoU) en primavera para extender un alto al fuego y comenzar negociaciones, este acuerdo se ha desmoronado recientemente. Irán ha atacado buques sauditas, qataríes y emiratíes que transitan por el estrecho a través de aguas territoriales omaníes, argumentando que no habían coordinado su paso. En respuesta, Estados Unidos reimpuso un bloqueo sobre los puertos iraníes y reanudó ataques militares.
A raíz del renovado conflicto, los precios del petróleo han aumentado desde un mínimo de $69 por barril hasta $79, aunque analistas señalan que este incremento aún se encuentra por debajo de niveles capaces de desencadenar una recesión económica global. Por otro lado, los precios del gas en Estados Unidos cayeron un 10% en junio, contribuyendo así a una disminución generalizada en la inflación.
A pesar del aumento limitado en los precios del petróleo, esto podría evitar que la guerra afecte gravemente a la economía global y proporcionar tiempo para acciones militares adicionales por parte de Estados Unidos. Un informe reciente indica que los mercados sugieren que Estados Unidos puede continuar sus operaciones militares debido a las reservas estratégicas limitadas y las bajas importaciones chinas.
La reducción en las importaciones chinas ha actuado como un factor estabilizador dentro del mercado energético. La situación sigue siendo fluida y podría dar lugar tanto a una escalada adicional como a nuevos esfuerzos diplomáticos. Durante una conversación telefónica con el príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman, el presidente chino Xi Jinping abogó por un alto al fuego inmediato y la normalización del tráfico marítimo a través del estrecho.
A medida que Beijing busca posicionarse como líder en la reconstrucción postguerra de Irán, esta estrategia podría asegurarle acceso prolongado a las reservas petroleras iraníes. La influencia significativa que tiene China como principal comprador tanto del petróleo iraní como saudita podría impactar profundamente las dinámicas del mercado; cualquier retorno a patrones normales de compra podría reavivar presiones inflacionarias.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 41% | Caída en las importaciones de crudo de China en junio. |
| 29.27 millones de toneladas | Volumen más bajo de importaciones mensuales desde octubre de 2016. |
| 11.6 millones de barriles por día | Promedio de importaciones diarias de petróleo por parte de China el año anterior. |
| 5.5% | Pronóstico de caída en la demanda de gasolina en China para 2026. |