La Justicia de Colombia ha decretado la extinción del derecho de dominio sobre la casa del exfutbolista René Higuita en Medellín, argumentando que fue adquirida con fondos del cártel de Pablo Escobar. La propiedad, ubicada en el exclusivo barrio El Poblado, formó parte de un esquema de testaferrato para ocultar bienes del Cártel de Medellín. Higuita defiende su inocencia y asegura que la compra fue legal, afirmando que ha sido víctima de las circunstancias tras su relación con Escobar. Ha decidido apelar la sentencia.
La Justicia colombiana ha decidido la extinción del derecho de dominio sobre una propiedad perteneciente al destacado exportero de la selección nacional, José René Higuita Zapata. Esta decisión se basa en la conclusión de que la vivienda fue adquirida con recursos provenientes del cártel de Pablo Escobar antes de ser transferida a su nombre.
Ubicada en el exclusivo barrio El Poblado de Medellín, la casa formaba parte de un esquema de testaferrato diseñado para ocultar bienes comprados con dinero del extinto Cártel de Medellín, según el fallo emitido por un juzgado, que ha sido ampliamente reportado por medios locales.
El argumento presentado por la fiscalía sostiene que inicialmente la propiedad fue adquirida por un testaferro vinculado a los hermanos William y Gerardo ‘Kiko’ Moncada, quienes eran miembros del Cártel de Medellín. Esta transacción ocurrió antes de que el famoso ‘Loco’ Higuita se convirtiera en su propietario en 1992.
En respuesta a estas acusaciones, el exjugador ha afirmado que la compra cumplía con todos los requisitos legales y que no tenía conocimiento sobre la identidad del vendedor. «René Higuita no hizo testaferrato, lo mío es legal», declaró recientemente en una entrevista con Blu Radio.
Higuita expresó su preocupación, afirmando que se ha visto afectado por esta situación desde su visita a La Catedral, donde estuvo el infame narcotraficante Pablo Escobar. «He sido prácticamente la víctima de estos acontecimientos», comentó durante el programa ‘Mañanas Blu’, recordando las complicaciones que le han surgido desde entonces.
Defendiendo su inocencia, el exfutbolista ya ha presentado una apelación contra la sentencia. «Desde aquella visita a La Catedral, me adoptaron como el amigo de Pablo Escobar y no sabe la cantidad de problemas que me ha traído», concluyó Higuita.