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La Iglesia Presbiteriana de EE. UU. reconoce el genocidio en Gaza y se desinvierte de Israel

Iglesia Presbiteriana

OpenAI | Lunes 06 de julio de 2026

La Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana (EE. UU.) votó el 30 de junio para declarar las operaciones militares de Israel en la Franja de Gaza como genocidio, durante su reunión bienal en Louisville, Kentucky. La resolución fue aprobada con un 72% de apoyo y también autorizó la desinversión de cinco empresas que se benefician del conflicto. Este movimiento se alinea con el compromiso de la iglesia con la paz y la justicia en la región, que cuenta con aproximadamente 1.2 millones de miembros. La decisión ha generado reacciones encontradas, siendo condenada por funcionarios israelíes y celebrada por grupos pro-palestinos.



La Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) tomó una decisión histórica el 30 de junio al declarar las operaciones militares de Israel en la Franja de Gaza como un genocidio, según informaron funcionarios de la iglesia. Esta votación se llevó a cabo durante la reunión bienal de la denominación en Louisville, Kentucky, y también aprobó la desinversión de cinco empresas que, según los líderes de la asamblea, están obteniendo beneficios del conflicto.

Los comisionados de la iglesia respaldaron la resolución tras más de tres horas de debate. El término «genocidio» fue definido conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, indicaron los responsables.

Detalles de la votación

La resolución recibió el apoyo del 72 por ciento de los comisionados, afirmaron fuentes asamblearias. La lista de desinversión incluye a Caterpillar, Hewlett Packard, Motorola Solutions y otras dos compañías vinculadas a la ocupación de territorios palestinos y a la campaña militar en Gaza.

Los líderes eclesiásticos señalaron que esta decisión está alineada con el compromiso histórico de la denominación hacia la paz y la justicia en esa región. La Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) cuenta con aproximadamente 1.2 millones de miembros y ha estado involucrada en activismo por la paz en Oriente Medio durante décadas.

Acciones de desinversión y política eclesiástica

La Iglesia Presbiteriana tiene antecedentes en cuanto a desinversión relacionada con Israel. Como señala el autor A. James Rudin en su libro «Cristianos Judíos: Fe a Fe», en julio de 2004, durante una votación en Richmond, Virginia, se decidió «iniciar un proceso de desinversión selectiva faseada en corporaciones multinacionales que operan en Israel». Esta votación marcó el inicio de una política eclesiástica que ha evolucionado a lo largo de dos décadas.

La nueva resolución instruye al comité de inversiones de la iglesia para que se desinvierta de las cinco firmas identificadas dentro del plazo de seis meses, según un comunicado oficial. Los líderes religiosos afirmaron que este movimiento es coherente con su compromiso teológico para apoyar a los marginalizados, un principio que el teólogo David Phillips Hansen describió como arraigado en la creencia de que «Cristo el crucificado encarna una profunda solidaridad con los marginados y los excluidos».

Reacciones

Funcionarios israelíes condenaron esta votación. La embajada israelí en Washington calificó la resolución como «falsa y sesgada», según un comunicado emitido. Grupos judíos como la Liga Antidifamación expresaron su decepción, argumentando que esta medida señala injustamente a Israel.

Por otro lado, grupos pro-palestinos celebraron esta decisión. Un portavoz del grupo Jewish Voice for Peace lo calificó como un acto moral. Críticos de las campañas militares israelíes han descrito las acciones en Gaza como genocidio, con algunos comentaristas afirmando que «esto es genocidio; es limpieza étnica, y el mundo lo ve».

Contexto general

La Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) forma parte de varias denominaciones protestantes principales que han tomado medidas similares en años recientes. La Iglesia Metodista Unida y la Iglesia Episcopal también han adoptado medidas de desinversión relacionadas con Israel.

Esta votación refleja un debate más amplio dentro del cristianismo estadounidense. Algunos grupos evangélicos han apoyado históricamente a Israel, una tendencia rastreable hasta documentos como el Memorial Blackstone de 1891, que solicitaba a los líderes estadounidenses respaldar un hogar judío en Palestina y fue firmado por prominentes cristianos como J.D. Rockefeller. Los defensores de la desinversión argumentan que presionar financieramente puede llevar a Israel a cambiar sus políticas, mientras que los críticos sostienen que esto socava el diálogo y apunta injustamente al estado judío.

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