Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, ha anunciado un "cinturón legal" para restaurar la decencia en el Gobierno y combatir la corrupción de manera inmediata. En una entrevista, destacó la necesidad urgente de recuperar la democracia en las instituciones y prometió transparencia total al gobernar. Criticó al PSOE y a Pedro Sánchez por su falta de respeto hacia la soberanía nacional y cuestionó sus decisiones políticas, incluyendo la Ley de Nietos, que busca aumentar el número de votantes en un corto plazo. Además, Feijóo abogó por reformas electorales y una mayor protección para las Fuerzas de Seguridad frente al crimen organizado, así como un compromiso con el sector sanitario y una auditoría sobre los fondos europeos.
En una reciente entrevista en Es la mañana de EsRadio, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha enfatizado la necesidad urgente de restaurar la decencia en el Gobierno y las instituciones españolas. Según Feijóo, esta es una “urgencia ética y moral” que debe abordarse de inmediato. Prometió que, al asumir el poder, no habrá secretos ni rincones oscuros: “No voy a ser colaborador ni cómplice de lo que estoy denunciando”, advirtió.
El líder popular también se refirió a la situación del PSOE, describiéndolo como “quebrado” y “muerto de miedo”. Criticó al presidente Pedro Sánchez por intentar convertir España en un espacio donde el debate está prohibido y donde se socava la democracia. Feijóo expresó su indignación ante los aplausos del PSOE cuando el Congreso le exige a Sánchez someterse a una cuestión de confianza, algo sin precedentes en la historia democrática del país.
Feijóo mostró su sorpresa ante la defensa de Sánchez hacia José Luis Rodríguez Zapatero, sugiriendo que esto podría indicar una conexión más profunda entre ambos. “Zapatero ha pasado de faro moral a fosa moral del Partido Socialista”, afirmó, criticando cómo su figura ha cambiado drásticamente en la percepción pública.
El presidente del PP también arremetió contra lo que considera “ingeniería electoral” por parte de Sánchez con su Ley de Nietos, que busca otorgar derechos de voto a 2,5 millones de personas en un corto periodo. Feijóo cuestionó este movimiento, sugiriendo que hay un interés evidente en captar nuevos votantes debido a que los actuales no son suficientes para sus cálculos electorales.
Además, denunció la entrega indiscriminada de pasaportes a personas que nunca han estado en España y criticó el hecho de que el Gobierno esté externalizando la revisión de solicitudes a empresas vinculadas al régimen cubano. “La regularización masiva de inmigrantes va en contra de la normativa europea”, subrayó Feijóo.
En cuanto a posibles reformas electorales, planteó la idea de modificar la ley para garantizar un mayor número de diputados para el partido ganador, similar a sistemas utilizados en Grecia o Italia. Esto se haría con el objetivo de asegurar una mayor estabilidad política.
Feijóo también denunció lo que llamó la "cloaca sanchista", señalando que aún persisten problemas sin resolver dentro del Gobierno. Criticó duramente a TVE, afirmando que no actúa como un servicio público y acusando a sus productoras de enriquecerse indebidamente.
Reiteró su compromiso para derogar la ley de memoria democrática, argumentando que situar a Bildu como referente moral resulta inaceptable para cualquier ciudadano. En su intervención, también hizo hincapié en que no asumirá responsabilidades sobre futuras auditorías relacionadas con los fondos europeos si no se supervisan adecuadamente estos gastos.
El líder popular alertó sobre el deterioro de la clase media en España, abogando por medidas como deflactar el IRPF o reducir impuestos relacionados con el acceso a vivienda tras lo que calificó como una “legislación intervencionista” fallida. Además, pidió cambios legislativos para fortalecer las capacidades operativas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad frente al crimen organizado.
Finalmente, Feijóo se comprometió a retomar las negociaciones con los médicos tras meses de huelgas y aumentos en las listas de espera. Destacó los recientes éxitos electorales del PP en Cataluña como prueba del potencial renovador del partido frente al socialismo y nacionalismo imperante.