Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha propuesto a los líderes de la UE considerar un mandato para negociar con Rusia en relación al conflicto en Ucrania. Durante una reunión a puerta cerrada, enfatizó que Ucrania debe liderar el proceso diplomático. Además, defendió la efectividad de las sanciones impuestas a Rusia y mencionó que la situación de la guerra está cambiando a favor de Ucrania. Esta propuesta surge en un contexto donde se discuten iniciativas para reabrir canales de comunicación con Moscú, respaldadas por varios países europeos, aunque con oposición de Polonia y las naciones bálticas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha planteado a los líderes de la Unión Europea que es momento de considerar un mandato para negociar con Rusia en relación al conflicto en Ucrania. Esta afirmación fue realizada durante una reunión a puerta cerrada celebrada el pasado jueves, donde enfatizó que Kiev debe continuar "en el asiento del conductor" del proceso diplomático, según reporta Euronews.
En esta misma reunión, von der Leyen defendió la efectividad de las sanciones impuestas a Rusia, citando varios indicadores económicos que sugieren un cambio en la dirección de la guerra, favoreciendo a Ucrania. Además, se discutieron propuestas por parte del presidente del Consejo Europeo, António Costa, para reabrir canales de comunicación con Moscú.
A principios de esta semana, Costa había dado instrucciones a su jefe de Gabinete para establecer un canal diplomático con el Kremlin, contactando a un alto asesor del presidente ruso, Vladímir Putin. Esta iniciativa ha encontrado respaldo por parte de países como Bélgica, Eslovenia, Austria, Eslovaquia y Bulgaria, aunque Polonia y las naciones bálticas han expresado su oposición.
Putin ha reiterado en múltiples ocasiones el compromiso de Rusia para encontrar una solución diplomática al conflicto ucraniano. Sin embargo, también ha subrayado la necesidad de garantizar la seguridad a largo plazo de su país y abordar las causas fundamentales del conflicto, tales como la expansión de la OTAN y las preocupaciones sobre los derechos de los rusoparlantes en Ucrania.