El Partido Popular (PP) ha instado al Gobierno a tomar medidas urgentes ante el déficit de 800,000 viviendas en España y la creciente pobreza. En una reciente Comisión Mixta, el portavoz de ODS del GPP, Joan Mesquida, destacó la crisis habitacional y el incumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 sobre ciudades sostenibles. Criticó la lentitud en los procesos urbanísticos y acusó al Gobierno de socavar la confianza entre inquilinos y propietarios. Además, se denunciaron las fallas en cumplir con los compromisos de la Agenda 2030 relacionados con la pobreza y la alimentación, resaltando que 12.6 millones de personas viven en vulnerabilidad. El PP exige acciones concretas para abordar estas problemáticas sociales.
En la Comisión Mixta para la Coordinación y Seguimiento de la Estrategia Española para Alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el portavoz de ODS del GPP, Joan Mesquida, ha denunciado la crítica situación habitacional en España. Mesquida ha señalado el incumplimiento del ODS-11, que busca promover ciudades sostenibles, y ha alertado sobre el alarmante déficit de 800.000 viviendas, un problema que atribuye a la falta de confianza generada por las políticas del Gobierno entre inquilinos y propietarios.
Durante su intervención, también criticó los prolongados plazos de los planeamientos urbanísticos, que pueden tardar hasta diez años en desarrollarse, así como el tiempo necesario para obtener licencias de obra, que puede llegar a ser de dos años. En este contexto, exigió a los representantes del PSOE que actúen con valentía y presionen a la presidenta Armengol para que deje de obstruir leyes propuestas por el PP, como la ley antiokupación, que permanece estancada desde febrero de 2024.
Por otro lado, el portavoz de Alimentación del GPP, Javier Folch, ha manifestado su preocupación por el incumplimiento del Gobierno respecto a los compromisos establecidos en la Agenda 2030 en relación con la pobreza y la alimentación. A pesar de que España es una potencia agroalimentaria, Folch destacó que “12,6 millones de personas viven en situación de vulnerabilidad” y subrayó cómo la alimentación se ha convertido en un bien cada vez más inaccesible.
Folch acusó al Ejecutivo de presumir de cifras macroeconómicas favorables mientras las condiciones reales de las familias continúan deteriorándose. “Esos datos macroeconómicos no reflejan lo que viven las familias”, afirmó, haciendo hincapié en cómo esto afecta especialmente a aquellos con menor poder adquisitivo.
El portavoz advirtió sobre el “crecimiento desmesurado” de la inseguridad alimentaria, un fenómeno que impacta particularmente en familias con niños, ancianos y trabajadores con salarios bajos. Esta situación representa un claro fracaso del ODS 2 (Hambre Cero) y pone en evidencia que las políticas públicas actuales no garantizan el acceso básico a alimentos.
Finalmente, Folch recriminó el uso ideológico de la Agenda 2030 por parte del Gobierno mientras miles de hogares ven empeorar su situación. Defendió que esta agenda debería servir como un compromiso real para construir sociedades más justas y evitar que necesidades básicas como la alimentación se conviertan en lujos inalcanzables.