El Partido Popular ha conseguido que el Congreso inste al Gobierno a reconocer la importancia del municipalismo y a desbloquear la financiación local, además de impulsar un Estatuto para pequeños municipios. En una reciente Comisión de Política Territorial, la diputada Maribel Sánchez Torregrosa destacó el papel fundamental de las diputaciones y consejos insulares en garantizar la igualdad de oportunidades y cohesionar el territorio. Criticó la falta de sensibilidad del Gobierno hacia estas instituciones y subrayó la necesidad de reforzar su autonomía para mejorar la gestión local. El diputado Luis María Beamonte también enfatizó la urgencia de repensar el papel del municipio en la política territorial, abogando por una estrategia concreta que respete y ejerza la autonomía local.
En la Comisión de Política Territorial
La diputada del GPP, Maribel Sánchez Torregrosa, ha subrayado el papel fundamental que desempeñan las diputaciones provinciales, los cabildos y los consejos insulares en la garantía de igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, independientemente de su lugar de residencia. Según ella, estas instituciones son clave para “cohesionar y vertebrar el territorio”.
Sánchez Torregrosa ha criticado “la absoluta falta de sensibilidad” del Gobierno hacia estas entidades, señalando que mientras se negocian privilegios para ciertos territorios, se ignora a menudo a quienes sostienen la España rural y a aquellos que trabajan diariamente por la cohesión del país. Ha instado al Ejecutivo a apoyar a estas instituciones, reforzando “la Administración más útil para miles de pueblos en España” y defendiendo un modelo que ha demostrado su eficacia durante décadas en la provisión de servicios y la generación de oportunidades.
El diputado del GPP, Luis María Beamonte, también ha hecho hincapié en la importancia de situar al municipio en el centro de la política territorial. Beamonte ha abogado por un refuerzo de la autonomía municipal, asegurando que los ayuntamientos puedan ejercer plenamente sus competencias.
“Los ayuntamientos enfrentan limitaciones en su capacidad de acción debido a normativas y decisiones que erosionan su autonomía”, ha señalado. Esto afecta áreas cruciales como el urbanismo, la movilidad y la financiación. Para él, repensar el rol del municipio es una tarea inaplazable que requiere no solo declaraciones teóricas, sino una estrategia concreta adaptada a la diversidad territorial española.
Beamonte ha advertido que hablar de autonomía local, tal como establece nuestra Constitución, implica no solo proclamarla sino también ejercerla y respetarla.