El Grupo Parlamentario Popular (GPP) ha acusado al presidente Pedro Sánchez de convertir la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en un "cortijo" para su corrupción. En una sesión de la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, el portavoz adjunto José Vicente Marí Bosó afirmó que la SEPI ha sido utilizada por el PSOE como un instrumento de corrupción, señalando a su presidenta, Belén Gualda, como cómplice. Criticó el intervencionismo y el clientelismo del Gobierno socialista, mencionando investigaciones judiciales sobre operaciones polémicas como Plus Ultra y Air Europa. Además, se cuestionaron las recientes decisiones en Indra y se acusó a Manuel de la Rocha de manipular información para evitar rendir cuentas sobre estas cuestiones.
En la Comisión Mixta de Seguridad Nacional
El portavoz adjunto del GPP, José Vicente Marí Bosó, ha denunciado que durante los años de gobierno socialista, la SEPI ha dejado de ser un instrumento de política económica para convertirse en un “cortijo” al servicio de la corrupción del PSOE. Marí Bosó ha señalado a Belén Gualda, actual presidenta de la SEPI, como una figura clave en los manejos que han sometido a empresas estratégicas a la voluntad del presidente Pedro Sánchez.
“La historia de la SEPI en este periodo es la historia del enchufismo y el clientelismo del PSOE”, ha afirmado Marí Bosó. Criticó además que “el señor Sánchez y sus colaboradores han hecho de la SEPI su cortijo para su corrupción particular”, recordando cómo se han sucedido sobresaltos y registros por parte de la UCO en la sede de la SEPI y otras entidades dependientes como Correos o Enusa.
Marí Bosó expuso que hubo una clara intención de ignorar irregularidades y facilitar operaciones bajo recomendaciones políticas. Mencionó casos controvertidos como Plus Ultra, Tubos Reunidos y Air Europa, todos ellos actualmente bajo investigación judicial por posibles sobornos y condiciones dudosas en los rescates otorgados.
Rafa Hernando, portavoz del GPP en la comisión, acusó a Manuel de la Rocha, director de la Oficina de Asuntos Económicos, de haber utilizado “una serie de argumentos y mentiras” para evitar su comparecencia ante el organismo. Según Hernando, De la Rocha tuvo que asistir “a rastras” para explicar el supuesto asalto político a ciertas empresas públicas.
En relación con Indra, Hernando criticó la reciente dimisión del presidente Ángel Escribano, calificándola como “vergonzante”. Expresó su incredulidad ante el deseo del Gobierno de convertir a Indra en un gran campeón nacional en defensa mientras permite que empresas privadas compren acciones estratégicas.
“Ustedes han echado al señor Escribano sin dar explicaciones”, afirmó Hernando. La presidenta de la SEPI no ha aclarado las maniobras oscuras detrás de estos cambios. Además, calificó a De la Rocha como “el fontanero económico” de Moncloa, sugiriendo que desde allí se han orquestado movimientos para controlar empresas como Telefónica e Indra. “Esta política de inversiones para controlar el poder económico es lo que subyace detrás de todas estas operaciones”, concluyó.