Rusia y China han fortalecido su alianza militar mediante una declaración conjunta firmada por los presidentes Vladímir Putin y Xi Jinping en Pekín. Este acuerdo enfatiza la cooperación en defensa, incluyendo ejercicios conjuntos y patrullas, así como la respuesta a amenazas comunes. Además, se abordará la colaboración en el ámbito espacial, destacando proyectos como la Estación Científica Lunar Internacional. Ambos líderes también expresaron su oposición al hegemonismo y reafirmaron el papel central de la ONU en las relaciones internacionales. La reunión culminó con la firma de al menos 20 documentos que consolidan un nuevo orden multipolar.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, han firmado este miércoles en Pekín una declaración conjunta que refuerza su asociación integral y la coordinación estratégica entre ambos países. Este acuerdo también destaca la profundización de las relaciones de buena vecindad, amistad y cooperación.
En el ámbito de la defensa, el documento establece que ambas naciones continuarán fortaleciendo la tradicional amistad entre sus Fuerzas Armadas y aumentando la confianza mutua en cuestiones militares. Además, se menciona que Moscú y Pekín perfeccionarán los mecanismos de cooperación mediante ejercicios conjuntos, patrullas aéreas y marítimas, así como reforzando la coordinación en formatos bilaterales y multilaterales. El objetivo es responder conjuntamente a diversos retos y amenazas, manteniendo al mismo tiempo la seguridad y estabilidad a nivel global y regional.
La declaración también aborda la colaboración ruso-china en el sector espacial. Según el texto, Moscú y Pekín se comprometen a implementar proyectos alineados con sus intereses comunes y a elevar el nivel de interacción en áreas clave. Entre los proyectos destacados se encuentran la Estación Científica Lunar Internacional, así como iniciativas para explorar la Luna y el espacio profundo.
Ambas partes expresaron su intención de seguir fortaleciendo su trabajo conjunto en radiofrecuencias y órbitas satelitales, además de mejorar la cooperación e intercambio de experiencias en Internet satelital e Internet de las cosas.
La declaración subraya que "el mundo actual es caótico", con una creciente rivalidad geopolítica que provoca conflictos locales e inestabilidad.
A su vez, se enfatiza que existe un creciente "déficit global de paz, desarrollo, seguridad, gobernanza y regulación" en las relaciones internacionales. En este contexto, Rusia y China manifiestan su firme oposición al hegemonismo y al unilateralismo, rechazando un orden mundial regido únicamente por "la ley del más fuerte". La declaración reafirma también "la autoridad y el papel central de la ONU" en los asuntos internacionales.
Por último, el texto condena cualquier intento de dictado externo por la fuerza que busque socavar los procesos de consolidación y cooperación equitativa en Eurasia. Se añade que China valora la iniciativa rusa sobre una arquitectura de seguridad euroasiática "igual e indivisible", destinada a garantizar un orden duradero para todos los Estados del continente sin temor a injerencias externas.
Putin y Xi se han reunido para discutir temas cruciales en sus relaciones bilaterales.
Las negociaciones se llevaron a cabo en formatos reducido y ampliado con miembros clave de las delegaciones rusas presentes.
Al finalizar la reunión bilateral, ambos líderes adoptaron una declaración conjunta sobre un mundo multipolar y nuevas relaciones internacionales.
Aparte, funcionarios rusos y chinos firmaron al menos 20 documentos durante este encuentro.