CLAVES

El Deutsche Bank, el mayor banco de Europa, se acerca a una quiebra como la de Lehman Brothers

Sábado 26 de septiembre de 2015
Crecen las informaciones de analistas económicos sobre la quiebra del Deutsche Bank, el mayor banco de inversiones de Europa. Su eventual caída provocaría una crisis en la economía europea mayor de la ocasionada por el desplome de Lehman Brothers en septiembre de 2008.

El fraude multimillonario de Volkswagen está provocando un terremoto subterráneo en la economía alemana que acelera la difícil situación del gigante financiero Deutsche Bank (DB). Diferentes informaciones han disparado las alarmas sobre una quiebra que desplomaría la economía de la Unión Europea y repercutiría de forma impredecible en la global.

Datos preocupantes


Los analistas económicos señalan que la exposición de derivados especulativos del banco con sede en Frankfurt ha llegado a cifras que anuncian un colapso cercano. O lo que es lo mismo, el dinero que se encuentra distribuido por todo el mundo en dudosas operaciones financieras alcanza ya los 67 billones de euros, 20 veces el PIB de Alemania de un año (3,60 billones de euros).

Como la salud del DB repercute en la economía alemana, los analistas siguen con preocupación el índice bursátil DAX que ha bajado un 20 por ciento desde el máximo histórico del pasado mes de abril.

En paralelo, las acciones del Deutsche en año y medio han pasado de 45 euros por acción a 26 euros y la dirección del banco ha despedido a 23.000 empleados (la cuarta parte de una plantilla de 75.000 trabajadores) para reducir los costes de explotación.
La quiebra del gigante financiero alemán arruinaría la economía de la Unión Europea

El gigante Deutsche Bank se ha visto obligado a pagar en los últimos años 8.000 millones de euros en multas impuestas por la comisión antimonopolio de la UE por llevar a cabo prácticas corporativas corruptas, como la manipulación del Libor, Tibor y Euribor.

Según Bloomberg, en solo tres años el mayor banco europeo se ha gastado 7.000 millones de euros en el pago de abogados y gastos judiciales por las irregularidades y litigios en los que está envuelto.

Los analistas se preguntan si los 15.000 millones de euros abonados entre multas y abogados representan un extra coste asumible en la huida hacia delante de uno de los mayores bancos del mundo convencido de que ni el Estado alemán ni la UE le dejarían caer.

El fraude de Volkswagen ha obligado al grupo automovilista a proveer 10.000 millones de euros para hacer frente a indemnizaciones y multas. Cantidad que ha de adelantar el DB, dado que el Grupo (Volkswagen, Audi, Porsche, Skoda, Seat) tiene depositadas la mayor parte de sus cuentas en el gigante financiero alemán.

Arrastraría el sistema financiero europeo


Los expertos coinciden en una misma afirmación: si el Deutsche Bank quebrase no habrá suficiente dinero en Europa para reflotarlo y sería un desastre aún mayor que la caída de Lehman Brothers. Arrastraría de un plumazo el sistema financiero europeo a una escala nunca vista.

Informes de consultoras germanas y de la división de Inteligencia Económica del BND, el servicio secreto alemán, han destapado que el Deutsche Bank ante una eventual quiebra ha trasvasado, al menos, en los últimos años miles de millones a paraísos fiscales en una práctica que se extiende también al Royal Bank of Scotland, Barclays y Rabobank, entre otros.

Los informes señalan que con el dinero depositado en los paraísos fiscales -uno de los preferidos es la isla de Malta- y ocultado de los balances oficiales, el DB evita pagar los impuestos correspondientes y con ellos descapitalizarse aún más. También ratifican que esta es una práctica común de la Banca europea.

Rusia retira fondos


Fuentes europeas de inteligencia aseguran que a raíz de los rumores de quiebra y tras destaparse el escándalo de Wolkswagen, clientes rusos han retirado del DB fondos por valor de 5.000 millones de euros.

Los analistas económicos debaten si los rumores de quiebra sobre un banco como el Deutsche que lleva tiempo tocado por sus malas prácticas responden a una maniobra de Estados Unidos en el escenario de la guerra económica entre Washington y Berlín ante el interés germano de desmarcarse de la agenda que Norteamericana quiere imponer a Europa.

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