China ha manifestado su preocupación por la Ley de Aceleración Industrial de la Unión Europea, conocida como el plan 'Made in Europe', que impone restricciones a la inversión extranjera en sectores clave como baterías y vehículos eléctricos. El Ministerio de Comercio chino advirtió que tomará represalias si la UE continúa con estas medidas que consideran discriminatorias. Pekín ha solicitado la eliminación de requisitos restrictivos y ha presentado formalmente sus observaciones a la Comisión Europea. La ley, aún no aprobada, busca aumentar la demanda de tecnologías bajas en carbono y establece límites a las inversiones extranjeras significativas, especialmente aquellas provenientes de países con alta producción en sectores estratégicos.
El Ministerio de Comercio de China ha manifestado este lunes su inquietud respecto a la Ley de Aceleración Industrial de la Unión Europea (UE), conocida como el plan ‘Made in Europe’. Esta normativa, según Pekín, impone serias barreras a la inversión extranjera y el país asiático ha advertido que tomará medidas en respuesta a estas restricciones.
La legislación establece diversos requisitos restrictivos para la inversión extranjera en cuatro sectores clave: baterías, vehículos eléctricos, energía fotovoltaica y materias primas críticas. En este contexto, China ha presentado formalmente sus observaciones a la Comisión Europea, expresando su preocupación por las disposiciones incluidas en la ley.
Un portavoz del Ministerio subrayó: «Si la UE ignora las preocupaciones planteadas por China y continúa con la promulgación de esta legislación, que perjudica los intereses de las empresas chinas, China tomará contramedidas para proteger firmemente los derechos e intereses legítimos de sus compañías».
En sus observaciones, el gobierno chino considera que esta ley discrimina a los inversores chinos e instó al bloque europeo a eliminar los “requisitos discriminatorios para los inversores extranjeros”, así como las exigencias obligatorias relacionadas con la propiedad intelectual y transferencia de tecnología, además de las limitaciones en contratación pública.
La ley fue presentada en marzo y aún no ha sido aprobada por el Parlamento Europeo. Su objetivo es incrementar la demanda de tecnologías bajas en carbono y productos fabricados dentro del territorio europeo. Entre las medidas contempladas se incluye un requisito del 70 % de contenido de componentes fabricados en Europa para vehículos eléctricos, así como del 25 % para el aluminio y el cemento.
A su vez, la normativa establece restricciones a las inversiones extranjeras superiores a 100 millones de euros provenientes de países que concentran más del 40 % de la producción global en sectores estratégicos como baterías, paneles solares y energía nuclear, lo cual se refiere principalmente a China.
No obstante, estas inversiones podrán realizarse si al menos el 50 % de los empleados son ciudadanos de los Estados miembros de la UE, lo que implica que debe haber participación europea en las fases productivas.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 70% | Requisito de contenido de componentes fabricados en la UE para vehículos eléctricos. |
| 25% | Requisito de contenido de componentes fabricados en la UE para aluminio. |
| 25% | Requisito de contenido de componentes fabricados en la UE para cemento. |
| 100 millones de euros | Límite para inversiones extranjeras que requieren condiciones específicas. |