Varios fabricantes de automóviles internacionales, como Nissan, Toyota y Hyundai, están considerando retirar sus modelos económicos del mercado estadounidense si el gobierno de EE.UU. no renueva su acuerdo comercial con México y Canadá. Este cambio podría dejar a los consumidores sin opciones asequibles, ya que ocho de los diez coches más baratos en EE.UU. son de marcas extranjeras. La situación se complica por los aranceles impuestos a los componentes automotrices, que han aumentado significativamente los costos de producción. La revisión del Tratado de Libre Comercio entre estos países es crucial y debe resolverse antes del 1 de julio para determinar las condiciones comerciales futuras.
Varios fabricantes de automóviles internacionales están evaluando la posibilidad de retirar sus modelos económicos del mercado estadounidense si Washington no renueva su acuerdo comercial con México y Canadá o no establece otras condiciones comerciales favorables entre los tres países. Esta información fue divulgada por The Wall Street Journal, citando a fuentes cercanas al tema.
Según el medio, empresas japonesas como Nissan y Toyota, así como la surcoreana Hyundai, ofrecen a los consumidores estadounidenses coches pequeños y asequibles, un segmento que las automotrices locales han dejado de producir en los últimos años. De hecho, ocho de los diez modelos más económicos en Estados Unidos son fabricados por compañías extranjeras.
No obstante, estos fabricantes dependen de componentes provenientes de México y Canadá, que anteriormente estaban exentos de aranceles bajo el Tratado de Libre Comercio, conocido como T-MEC. Sin embargo, las políticas arancelarias implementadas durante la administración Trump establecieron tarifas del 25% sobre los componentes automotrices. Este aumento en los costos está llevando a los fabricantes a considerar seriamente dejar de ofrecer sus modelos económicos en el mercado estadounidense.
El informe surge en un momento crítico para la revisión del tratado de libre comercio que EE.UU. mantiene con México y Canadá, el T-MEC. La renegociación comenzó el mes pasado y vence el próximo 1 de julio, fecha límite para que los tres países definan las condiciones arancelarias bajo las cuales continuará o no el acuerdo.
El presidente Donald Trump ha expresado críticas hacia el Tratado entre EE.UU., México y Canadá, sugiriendo que son sus vecinos quienes realmente necesitan este convenio comercial. «Podríamos tenerlo o no, da igual», afirmó el mandatario, quien considera que el acuerdo es «irrelevante». En sus declaraciones, también aseguró: «No necesitamos carros hechos en Canadá ni en México; queremos que se fabriquen aquí».
A lo largo de diferentes intervenciones, Trump ha manifestado su admiración por la industria automotriz estadounidense y su deseo de que las empresas locales lideren la economía nacional. En diciembre pasado, ya había anticipado su intención de dejar expirar el tratado o incluso considerar un nuevo acuerdo con México y Canadá.