La embajada de China en Argentina emitió un fuerte comunicado en respuesta a las críticas del embajador de EE.UU., Peter Lamelas, quien acusó a Estados Unidos de haber ignorado a América Latina, lo que permitió la influencia china en la región. Pekín rechazó las afirmaciones de Lamelas, calificándolas de prejuicios ideológicos y defendió su cooperación con Argentina como beneficiosa y sin intereses geopolíticos. La declaración subrayó la necesidad de acciones concretas para el desarrollo de América Latina en lugar de exagerar la supuesta amenaza china.
La embajada de China en Argentina emitió este lunes un comunicado contundente en respuesta a las críticas del embajador de EE.UU. en Buenos Aires, Peter Lamelas, quien cuestionó el papel del país asiático en América Latina.
Lamelas, en una entrevista con un medio argentino, afirmó que los estadounidenses han «ignorado» a la región durante muchos años y que, como consecuencia, «los chinos se metieron» en su economía.
La reacción de Pekín fue rápida. En su comunicado, la embajada subrayó que Lamelas había atacado y difamado deliberadamente la cooperación entre China y Argentina.
El texto también destacó que los comentarios del embajador estadounidense «ignoran la realidad», están plagados de prejuicios ideológicos, y reflejan una mentalidad propia de la Guerra Fría que fomenta la confrontación entre bloques y la división de esferas de influencia.
La embajada expresó su «fuerte descontento y rotundo rechazo», defendiendo la cooperación con América Latina como un vínculo basado en el beneficio mutuo, sin «cálculos geopolíticos».
Añadió que EE.UU. exhibe una «doble vara hipócrita», instando a los estadounidenses a enfocarse en acciones concretas para el desarrollo de Argentina y América Latina en lugar de exagerar la 'amenaza china'.
Esta declaración surge tras una entrevista con El Tribuno, donde Lamelas comentó: «Nosotros, los estadounidenses, ignoramos a Latinoamérica por cuarenta, cincuenta años. No prestamos atención, y los chinos se metieron aquí».
Lamelas también expresó preocupación sobre las relaciones comerciales con China, afirmando: «Todo el mundo hace negocios con los chinos, pero estamos preocupados porque cuando tratas con ellos, tratas con el gobierno chino, no con una industria privada. Es un sistema controlado por un gobierno comunista».