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Meta's Ray-Ban Glasses Raise Privacy Concerns Over Covert Recording Features

Tecnología vigilancia

OpenAI | Viernes 10 de abril de 2026

Civil society groups are raising alarms about Meta's planned facial recognition feature for Ray-Ban smart glasses, which they warn could become a dangerous surveillance tool. Internal documents reveal that Meta is aware of the privacy risks associated with this technology. Investigations have found that sensitive footage captured by users is often reviewed by overseas contractors for AI training, raising concerns about consent and privacy violations. The discreet design of the glasses facilitates covert recording, leading to potential harassment and limited legal recourse for victims. Advocacy groups are urging regulators to intervene as millions of these smart glasses are sold globally, highlighting the urgent need to address the implications of advanced biometric tracking on personal privacy.



Grupos de la sociedad civil han lanzado una advertencia sobre el plan de Meta para incorporar reconocimiento facial en sus populares gafas inteligentes Ray-Ban, señalando que esta función podría convertirse en una herramienta peligrosa para la vigilancia. Documentos internos revelan que Meta reconoció los riesgos de privacidad asociados con esta característica mientras planeaba su lanzamiento estratégico. Además, investigaciones indican que el material sensible grabado por los usuarios es revisado rutinariamente por contratistas en el extranjero para el entrenamiento de inteligencia artificial.

El diseño discreto de las gafas permite grabaciones encubiertas y acosos, dejando a las víctimas con escasos recursos legales. Ante esto, los reguladores enfrentan un llamado urgente a intervenir, ya que millones de estas gafas están siendo vendidas a nivel global.

Una función diseñada para la discreción

Conocida internamente como "Name Tag", esta función permitiría a los usuarios identificar a personas con cuentas públicas de Meta y acceder a información sobre ellas mediante el asistente de IA de la compañía. Según documentos internos analizados por The New York Times, Meta era consciente de los “riesgos de seguridad y privacidad” que conllevaba esta característica. Se había planeado un lanzamiento inicial durante una conferencia destinada a personas ciegas, aprovechando un entorno político dinámico donde muchos grupos de la sociedad civil estarían enfocados en otros asuntos.

Las implicaciones comerciales son significativas; EssilorLuxottica reportó la venta de más de 7 millones de pares de estas gafas el año pasado. Este movimiento se produce tras un historial de sanciones regulatorias para Meta, incluyendo un acuerdo con la FTC por 5 mil millones de dólares en 2019 por violaciones a la privacidad y otros miles para resolver demandas en Illinois y Texas relacionadas con la recopilación no autorizada de datos faciales.

El costo humano del entrenamiento de IA

Una investigación separada realizada por periódicos suecos Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten ha revelado cómo se entrenan los sistemas de IA de Meta. Encontraron que contratistas en Nairobi, Kenia, empleados a través de empresas externas como Sama, anotan rutinariamente imágenes, videos y audios sensibles recolectados mediante las gafas. Entrevistas con más de 30 empleados indicaron que este material incluye contenido altamente íntimo. “En algunos videos puedes ver a alguien ir al baño o desnudarse”, comentó un trabajador. “No creo que ellos sepan, porque si supieran no estarían grabando.”

Otros anotadores describieron revisar clips que mostraban desnudez, actividad sexual e información financiera visible como tarjetas bancarias. Un trabajador resumió: “Vemos todo — desde salas de estar hasta cuerpos desnudos.” También señalaron que los usuarios pueden grabarse sin darse cuenta. Como dijo uno de los anotadores: “Si supieran la extensión de la recopilación de datos, nadie se atrevería a usar las gafas.”

Una herramienta para el acoso en una zona legal gris

La invasión a la privacidad va más allá de los centros de datos. El diseño discreto de las gafas, similar al del calzado común, facilita las grabaciones encubiertas. Una pequeña luz LED está destinada a indicar cuando se está grabando, pero tutoriales en línea muestran cómo desactivarla, y se venden parches especiales para engañar al sensor. Esto ha creado una nueva herramienta para el acoso, siendo las mujeres las principales víctimas. Kassy Zanjani, residente en Vancouver, fue grabada secretamente por un extraño usando las gafas; el video fue publicado en línea y visto decenas de miles de veces. “Ahora esto está siempre presente en mi mente”, dijo Zanjani. “Hay miedo; no puedo disfrutar espacios públicos.”

Los recursos legales son limitados. Cuando Zanjani contactó a la policía, le informaron que su caso no cumplía con los criterios establecidos por las leyes existentes sobre acoso o imágenes íntimas en Canadá. El profesor de derecho Wayne MacKay argumenta que la legislación debe centrarse en el daño causado más que en la tecnología específica utilizada: “Si el daño radica en la toma del material o la publicación de imágenes, ese debería ser el enfoque principal”, afirmó.

Los senadores estadounidenses Ron Wyden y Jeff Merkley han exigido respuestas a Meta sobre sus planes relacionados con el reconocimiento facial antes del 6 de abril. Hasta ahora, no está claro si Meta ha respondido; ni las oficinas senatoriales ni Meta han comentado sobre solicitudes realizadas por otros medios.

La historia detrás de las gafas inteligentes de Meta refleja una narrativa familiar en la era digital: una carrera por innovar y monetizar seguida por un escrutinio tardío sobre las consecuencias humanas involucradas. Revela un mundo donde una conversación casual en una cafetería o un momento privado en casa puede convertirse en datos utilizados para entrenar una IA corporativa revisada por desconocidos al otro lado del mundo. Con estas gafas vendiéndose por millones, el debate ya no gira alrededor del futuro especulativo sino sobre los estándares de privacidad que estamos dispuestos a aceptar hoy. La pregunta tanto para reguladores como para el público es si la conveniencia de una cámara portátil vale la erosión del derecho colectivo a permanecer invisibles e incógnitos.

Fuentes utilizadas para este artículo incluyen:

ChildrensHealthDefense.org

EFF.org

CBC.ca

CNET.com

La noticia en cifras

Cifra Descripción
7 millones Pares de gafas inteligentes vendidos por EssilorLuxottica en el último año.
64 Grupos de defensa del consumidor que enviaron una carta a Meta y otras entidades exigiendo detener el lanzamiento del reconocimiento facial.
$5 mil millones Multa impuesta a Meta por la FTC en 2019 por violaciones de privacidad.

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