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Trump Asks Pentagon to Plan Ground Operation for Iranian Uranium Seizure

Operación Irán

OpenAI | Lunes 06 de abril de 2026

El Pentágono ha elaborado planes para una operación terrestre destinada a capturar el stock de uranio enriquecido al 60% de Irán, a solicitud del expresidente Donald Trump. Esta planificación, que se desarrolló en las últimas semanas, incluye un enfoque militar de alto riesgo para retirar aproximadamente 1,000 libras de material nuclear altamente enriquecido. Los funcionarios han señalado que la operación conlleva riesgos significativos debido a su complejidad y a la resistencia esperada de Irán. La estrategia surge en un contexto de creciente tensión militar y despliegue de tropas estadounidenses en el Medio Oriente, mientras Trump busca opciones decisivas para limitar las capacidades nucleares iraníes. La propuesta refleja un giro hacia acciones militares directas, a pesar de que existen alternativas diplomáticas.



El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha instruido al Departamento de Guerra para que elabore planes destinados a una posible operación terrestre con el objetivo de apoderarse del stock de uranio enriquecido al 60% de Irán, según fuentes cercanas a las discusiones.

Este proceso de planificación, que se llevó a cabo en las últimas semanas, contempla una opción militar de alto riesgo para retirar físicamente alrededor de 1,000 libras de material nuclear altamente enriquecido del territorio iraní. Funcionarios familiarizados con los planes han señalado que estas acciones implican riesgos operacionales significativos.

Trump recibió un informe sobre estos planes bélicos en la última semana y su solicitud coincide con el envío adicional de tropas estadounidenses a Oriente Medio, despliegues que podrían utilizarse para respaldar operaciones terrestres en Irán. Esta situación se produce tras un informe de Axios, que indicaba que el Departamento de Guerra había desarrollado varias opciones destinadas a asestar un «golpe final» a Irán.

Planeación de una operación arriesgada para la captura de uranio

De acuerdo con dos fuentes que hablaron con el Washington Post, el Departamento de Guerra elaboró un plan específico para aterrizar tropas en Irán, construir una pista y extraer el stockpile de uranio altamente enriquecido de Teherán. El objetivo principal es capturar el uranio enriquecido al 60%, considerado cercano al grado armamentista, para evitar su posible uso en armas nucleares. Las fuentes describieron la operación propuesta como portadora de riesgos operacionales significativos debido a su complejidad y la resistencia anticipada por parte iraní.

Dicha planificación refleja las discusiones estratégicas en curso dentro de la administración Trump sobre cómo limitar las capacidades nucleares de Irán mediante fuerza militar directa, incluso mientras se mantienen teóricamente abiertas las vías diplomáticas. La propuesta forma parte de consideraciones más amplias para un «golpe final» contra Irán, que también incluiría opciones para apoderarse de islas estratégicas iraníes en el Golfo Pérsico.

Detalles operativos y objetivos estratégicos

La operación propuesta requeriría desplegar una gran fuerza en Irán durante una misión que podría extenderse por semanas bajo fuego hostil. Según un informe de BBC, expertos militares y exfuncionarios del departamento señalaron que tal operación demandaría el envío masivo de fuerzas terrestres para asegurar y extraer el material. Las fuerzas estadounidenses tendrían que localizar el uranio, que se cree está almacenado en túneles colapsados en la instalación nuclear Isfahan, y despejar escombros bajo fuego para alcanzar el objetivo.

El objetivo final consiste en retirar físicamente el stockpile altamente enriquecido de uranio iraní para eliminar un componente clave del potencial programa nuclear del país. Construir una pista funcional bajo condiciones combativas para transportar por aire el material capturado representa uno de los desafíos logísticos más importantes delineados en el plan. Analistas militares han advertido que una operación de esta magnitud y ambición sería uno de los compromisos militares más grandes y complejos en décadas recientes.

Contexto estratégico y tensiones crecientes

La planificación para esta operación terrestre se produce en un contexto marcado por acciones militares crecientes y cambios en los objetivos estadounidenses. En las últimas semanas, Trump ha ordenado despliegues adicionales de tropas hacia Oriente Medio, lo cual podría ser utilizado para llevar a cabo operaciones terrestres. Al mismo tiempo, los objetivos declarados públicamente respecto a la guerra han cambiado; la administración ha enfatizado en ocasiones la prevención de un Irán nuclear y otras veces se ha centrado en reabrir el Estrecho de Ormuz para envíos petroleros.

Esta planificación siguió a la negativa por parte de Trump a una oferta anterior hecha por Irán antes del ataque estadounidense-israelí que inició la guerra actual, donde Teherán propuso diluir su stockpile enriquecido a un nivel adecuado para combustible nuclear. Según un informe publicado por Bloomberg News, Trump está considerando la opción del despliegue de fuerzas especiales sobre el terreno para apoderarse del uranio cercano al grado armamentista mientras los funcionarios expresan creciente preocupación acerca del stockpile.

Desafíos y complejidades operativas

Los planificadores militares han indicado incertidumbres significativas que complicarían cualquier operación terrestre. Uno de los principales desafíos es la ubicación exacta del stockpile iraní. Se cree que este material fue trasladado a la instalación nuclear Isfahan después de ataques estadounidenses e israelíes en junio y puede estar almacenado en túneles que han colapsado debido al bombardeo. Exfuncionarios defensivos comentaron que recuperar el uranio altamente enriquecido restante, supuestamente ubicado en una instalación subterránea profunda, sería un objetivo extremadamente difícil.

Aparte de localizar el material, la operación requeriría operaciones combativas sostenidas dentro del territorio iraní enfrentando resistencia decidida. Construir una pista funcional en un entorno hostil para transportar cientos de libras del material nuclear capturado representa lo que los expertos consideran un monumental obstáculo logístico. Un exfuncionario defensivo afirmó ante BBC que «un millón de cosas podrían salir mal» durante tal operación, describiéndola como potencialmente una de las operaciones especiales más complicadas jamás realizadas.

Consideraciones militares más amplias e implicaciones

La planificación para la captura del uranio refleja consideraciones serias sobre acciones militares directas contra el programa nuclear iraní, a pesar de existir alternativas diplomáticas. La Casa Blanca y el Pentágono han estado revisando opciones para realizar un movimiento decisivo contra Irán, mientras Trump insta al país persa a «tomarse en serio» las negociaciones advirtiendo sobre «no hay vuelta atrás» si no lo hacen. Este enfoque subraya una preferencia por soluciones militares ante la cuestión nuclear, incluso cuando otras naciones participan activamente en esfuerzos mediadores.

Además, esta propuesta surge dentro del contexto más amplio sobre escaladas posibles. Otras opciones militares bajo consideración incluyen apoderarse de Kharg Island, sede terminal petrolera importante iraní.

El general retirado Frank McKenzie, exjefe del Comando Central estadounidense (CentCom), confirmó que EE.UU. ha planeado desde hace años invasiones terrestres tanto hacia Kharg Island como otros puntos dentro de Irán. Por lo tanto, este plan relacionado con la captura del uranio representa uno extremo dentro del espectro amplio evaluado por los planificadores militares respecto a intervenciones terrestres potenciales.

Conclusión

La elaboración de planes para llevar a cabo una operación terrestre destinada a apoderarse del uranio iraní a solicitud del presidente Trump pone énfasis sobre la disposición administrativa hacia considerar opciones militares arriesgadas con miras a lograr sus objetivos no proliferativos respecto a Irán. A pesar de los formidables desafíos operacionales y los riesgos significativos para las tropas estadounidenses involucradas, esta iniciativa indica un giro estratégico hacia acciones directas potencialmente decisivas.

Aún permanece incierto el futuro específico respecto a este plan particular ya que compite con otras opciones tanto militares como diplomáticas. Trump indicó durante una dirección nacional reciente su expectativa sobre concluir la guerra dentro dos o tres semanas, creando así una ventana estrecha para cualquier autorización relacionada con tal operación. Si finalmente se dará luz verde o no a una intervención tan audaz y peligrosa sigue siendo objeto intenso deliberación dentro del Pentágono y la Casa Blanca.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
1,000 Pounds of highly enriched uranium targeted for seizure.
60% Level of enrichment of the uranium, considered near-weapons grade.
Weeks Duration the proposed military operation could last under hostile fire.

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