La ONU ha declarado el tráfico transatlántico de africanos esclavizados como "el crimen más grave contra la humanidad" en una resolución aprobada el 25 de marzo. La iniciativa, impulsada por Ghana, busca avanzar en reparaciones para los descendientes de las víctimas. La votación recibió el apoyo de 123 países, mientras que solo tres naciones —EE.UU., Israel y Argentina— se opusieron. El texto destaca que entre los siglos XV y XIX, al menos 12.5 millones de africanos fueron forzados a América, dejando consecuencias raciales persistentes. Aunque la resolución no es vinculante, propone disculpas, compensaciones y la devolución de bienes culturales. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha instado a acciones más audaces para abordar estas injusticias históricas.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha dado un paso significativo al aprobar una resolución que califica el tráfico transatlántico de africanos esclavizados como «el crimen más grave contra la humanidad». Esta iniciativa, promovida por Ghana, también hace un llamado para avanzar en reparaciones destinadas a los descendientes de las víctimas, según reporta la agencia AP.
La votación se llevó a cabo durante una sesión especial con motivo del Día Internacional en Memoria de las Víctimas de la Esclavitud y del Tráfico Transatlántico de Esclavos. En este contexto, 123 países respaldaron la resolución, mientras que solo tres —Estados Unidos, Israel y Argentina— se opusieron. Además, 52 naciones optaron por abstenerse, entre ellas Reino Unido, España y Portugal.
El texto aprobado destaca que la trata esclavista implicó la captura y el traslado forzado de al menos 12,5 millones de africanos entre los siglos XV y XIX hacia América, generando un sistema de explotación cuyas consecuencias persisten hasta el día de hoy. La agencia Reuters informa que estas secuelas incluyen desigualdades raciales estructurales.
Las opiniones sobre esta resolución están divididas. Los países que votaron en contra argumentan que el texto establece una jerarquía entre crímenes de lesa humanidad. El embajador estadounidense ante la ONU, Dan Negrea, criticó lo que calificó como el «uso cínico de injusticias históricas», sugiriendo que se busca presionar para reasignar recursos a personas y naciones con escasa conexión a las víctimas históricas.
Desde Ghana, sin embargo, se defendió la resolución como un avance necesario hacia la justicia histórica. El presidente John Dramani Mahama acusó a los países opositores de intentar «normalizar el borrado de la historia», enfatizando que las repercusiones de la esclavitud siguen siendo relevantes en la actualidad.
A pesar de que el texto no es vinculante, propone medidas concretas como disculpas oficiales, compensaciones económicas, devolución de bienes culturales y garantías para evitar futuras injusticias. Esta resolución se inscribe dentro de un esfuerzo más amplio por parte de países africanos y caribeños para establecer mecanismos internacionales destinados a reparar daños históricos.
En este marco, el secretario general de la ONU, António Guterres, subrayó la necesidad de «acciones mucho más audaces» por parte de los Estados para abordar las injusticias históricas. Este debate está cobrando fuerza, aunque también enfrenta resistencias en algunas partes del mundo occidental.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 123 | Número de países que apoyaron la resolución |
| 3 | Número de países que votaron en contra (EE.UU., Israel, Argentina) |
| 52 | Número de países que se abstuvieron de votar |
| 12.5 millones | Número estimado de africanos esclavizados trasladados entre los siglos XV y XIX |