Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, reconoció que el rechazo al gas ruso ha sido una decisión dolorosa con efectos persistentes en los ciudadanos europeos. Durante un discurso en Australia, destacó que la UE tuvo que abandonar el gas ruso de manera abrupta, lo que ha generado un aumento en los precios de la energía y una crisis económica. Von der Leyen subrayó la necesidad de enfrentar las dependencias energéticas y advirtió sobre las consecuencias críticas de esta transición, mientras que un representante ruso criticó su tardanza en reconocer la gravedad de la crisis energética en Europa. La UE ha sustituido el gas ruso por gas natural licuado estadounidense, enfrentándose a costos más altos y desafíos económicos significativos.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha reconocido que el rechazo al gas ruso ha sido una decisión dolorosa, cuyos efectos aún son palpables entre los ciudadanos europeos. Durante un discurso en el Parlamento de Australia, la líder del Ejecutivo europeo expresó su descontento por la abrupta necesidad de la UE de desvincularse del gas ruso, enfatizando que esta medida continúa teniendo repercusiones geopolíticas y económicas significativas.
«Los precios de la energía son un claro reflejo de este dolor», afirmó von der Leyen, quien destacó que el impacto en los bolsillos de los ciudadanos es considerable. Habló sobre la actual crisis petrolera provocada por el conflicto en Oriente Medio, señalando que «el dolor en el surtidor es duro para nuestros ciudadanos».
La presidenta subrayó que Europa ha tenido que confrontar sus dependencias energéticas, especialmente la relacionada con el gas ruso. «Hemos aprendido la lección de la forma más dura desde febrero de 2022», lamentó, instando a los legisladores australianos a imaginar cómo sería si su país dejara de exportar mineral de hierro repentinamente. «Eso es lo que hemos enfrentado en Europa: el gas ruso prohibido de un día para otro», explicó.
Las palabras de von der Leyen provocaron una reacción inmediata por parte del enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev. Este aseguró que la presidenta europea ha tardado demasiado en reconocer la gravedad de la crisis energética que atraviesa la Unión Europea. «No ha admitido hasta ahora que la ‘crisis energética es crítica’ para la UE», afirmó Dmítriev, añadiendo que von der Leyen debería asumir su responsabilidad por los errores cometidos al intentar prescindir de la energía rusa.