Analistas de Oxford Economics advierten que un aumento sostenido en el precio del petróleo, superando los 140 dólares por barril durante dos meses, podría llevar a una recesión leve en la economía global. Este pronóstico se produce en un contexto donde el petróleo WTI ya supera los 90 dólares y el Brent promedia los 100, influenciado por el conflicto en Oriente Medio. Además del precio del crudo, factores como el endurecimiento de las condiciones financieras y las disrupciones en las cadenas de suministro podrían contribuir a una caída del PIB global del 0,7% a finales de año. La inflación también se vería afectada, alcanzando un promedio del 5,1%. En Estados Unidos, se prevé un estancamiento temporal con aumento del desempleo. Sin embargo, si los precios se estabilizan alrededor de 100 dólares, se podrían evitar recesiones.
Analistas de Oxford Economics han emitido un pronóstico alarmante sobre la economía global, sugiriendo que si el precio del petróleo sigue en aumento y se mantiene durante varios meses, podría desencadenarse una «recesión leve». Según los economistas Ryan Sweet y Ben May, «si los precios globales del petróleo promediaran alrededor de 140 dólares por barril durante dos meses», junto con un endurecimiento significativo de las condiciones financieras y mayores disrupciones en las cadenas de suministro, esto podría empujar a partes de la economía mundial hacia una recesión moderada.
Este pronóstico surge en un contexto donde el precio del petróleo WTI supera los 90 dólares y el Brent promedia los 100 dólares, en medio del conflicto en Oriente Medio. Este conflicto ha incluido el cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial que transporta una quinta parte del suministro energético mundial.
No obstante, Sweet y May enfatizan que no solo el precio del petróleo es determinante. Si se suma al costo elevado del crudo un aumento en los precios del gas natural y otros factores adversos, se prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) real global caiga un 0,7 % a finales de este año.
De acuerdo con los analistas, el incremento en el costo de la energía está presionando la inflación, lo que a su vez reduce el ingreso disponible real y eleva los gastos de transporte y producción. En este escenario, calculan que «el impacto combinado de los precios de la energía y las tensiones en la cadena de suministro provocará que la inflación global promedie un 5,1 % este año», lo que representa un aumento de 1,7 puntos porcentuales respecto a sus previsiones anteriores.
Este panorama coincide con un ajuste en los mercados financieros, caracterizado por un endurecimiento de las condiciones crediticias, lo que incrementaría el costo del crédito y afectaría negativamente la inversión empresarial.
En cuanto al empleo, se estima que la economía estadounidense podría enfrentar un estancamiento temporal acompañado de un aumento en el desempleo. Además, se prevén contracciones leves en la zona euro, Reino Unido y Japón. A medida que Estados Unidos se aproxima a una paralización temporal, los despidos podrían elevar aún más la tasa de desempleo.
A pesar de estos pronósticos sombríos, el informe sugiere que si los precios del petróleo se mantienen alrededor de 100 dólares por barril durante dos meses, esto podría restar algunas décimas al crecimiento del PIB global debido a una inflación más alta; sin embargo, se evitarían las recesiones.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 140 dólares por barril | Precio del petróleo que podría promediar para causar recesión |
| 0,7% | Caída del Producto Interno Bruto (PIB) real global |
| 5,1% | Promedio de inflación global estimado |
| Aumento temporal del desempleo | Impacto en el empleo en EE.UU. |