Bombardeos israelíes en Teherán causaron una emergencia al impactar varios depósitos de petróleo, desatando incendios y explosiones que destruyeron vehículos y tanques de almacenamiento. La capital iraní quedó cubierta por un denso humo negro, generando graves problemas de contaminación. Equipos de emergencia trabajan para restaurar el suministro eléctrico en la zona afectada, mientras la Media Luna Roja advierte sobre el riesgo de lluvia ácida debido a los contaminantes liberados. Este ataque se produce en medio de tensiones entre Irán e Israel, con represalias ya reportadas.
La madrugada del sábado, Teherán se vio sacudida por una serie de bombardeos israelíes que impactaron en varios depósitos de petróleo, generando una situación de emergencia en la capital iraní. Las instalaciones petrolíferas de Shahran fueron el escenario donde se evidenciaron las devastadoras consecuencias de estos ataques.
El ataque provocó un incendio masivo y explosiones sucesivas que destruyeron vehículos destinados al transporte de combustible y tanques de almacenamiento. Como resultado, la electricidad en la zona quedó completamente interrumpida.
Las imágenes desde el lugar muestran escenas alarmantes: combustible derramado y cables eléctricos caídos, derretidos por las intensas llamas. Un denso manto de humo negro cubre el cielo, lo que indica un grave nivel de contaminación procedente de los tanques incendiados. Las áreas residenciales cercanas a los depósitos están completamente envueltas en este humo tóxico.
Equipos de emergencia y personal técnico trabajan arduamente para restablecer el suministro eléctrico e instalar nuevos cables en la zona afectada por los bombardeos.