Óscar Ramajo, diputado del GPP, ha denunciado en el Pleno que el Gobierno de Pedro Sánchez utiliza los impuestos para financiar a separatistas en lugar de destinar esos recursos al mantenimiento de infraestructuras. Según Ramajo, la falta de Presupuestos Generales perjudica gravemente la financiación de servicios esenciales y pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos. Criticó la negligencia del Gobierno en el mantenimiento de carreteras y vías, señalando un déficit acumulado en Castilla y León de 8.300 millones de euros. Además, acusó a los socialistas locales de traicionar a su comunidad al alinearse con el modelo Sánchez-Junqueras.
Defensa de la moción del PP en el Pleno
El diputado del Grupo Parlamentario Popular (GPP), Óscar Ramajo, ha denunciado la ineptitud y falta de capacidad del Gobierno de Pedro Sánchez para presentar y aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) durante esta Legislatura. Según Ramajo, esta situación está afectando gravemente la financiación de infraestructuras y servicios en todas las Comunidades Autónomas.
Ramajo subrayó que “sin Presupuestos Generales no hay control, y sin control no hay democracia”. En su intervención, acusó a Sánchez de evitar el control parlamentario con el fin de seguir utilizando los impuestos para pagar favores a los separatistas, en lugar de destinar esos recursos a mejorar las infraestructuras. “Es necesario mantener en perfecto estado las vías y trenes, así como conservar las carreteras estatales que se encuentran en un estado lamentable”, afirmó.
A su juicio, las infraestructuras llevan ocho años sin recibir el mantenimiento adecuado, lo que representa una negligencia continuada por parte del Gobierno. “Esto es jugar a la ruleta rusa con nuestra seguridad y pone en riesgo la vida de los españoles”, advirtió Ramajo.
El parlamentario zamorano también hizo hincapié en que la falta de un modelo de financiación adecuado ha llevado a un déficit acumulado en Castilla y León de 8.300 millones de euros, afectando gravemente los servicios esenciales.
Ramajo dejó claro que Castilla y León no forma parte de los planes futuros del Ejecutivo socialista. El presidente regional, Alfonso Fernández Mañueco, ha manifestado su intención de luchar contra lo que considera "tropelías" del Gobierno central, asegurando que ningún ciudadano debería tener que asumir “los despilfarros” provocados por los independentistas.
Además, Ramajo criticó a los socialistas castellanos y leoneses por alinearse con el modelo Sánchez-Junqueras, considerándolo una traición a su tierra. “El presidente solo piensa en su supervivencia política y personal”, concluyó.
Finalmente, Ramajo destacó la existencia de dos modelos opuestos: por un lado, el de “gestión eficaz y responsable” liderado por Fernández Mañueco; por otro, el “dúo destructor” representado por Pedro Sánchez y Óscar Puente, quien se considera el verdadero líder del PSOE en Castilla y León. Esta dicotomía refleja la lucha entre el caos en las infraestructuras y una administración comprometida con el bienestar ciudadano.