Un informe del FBI revela que el hermano de Carlos III, el expríncipe Andrés, habría presenciado a Ghislaine Maxwell torturando a una niña con descargas eléctricas durante una fiesta en la década de 1990. El documento, publicado recientemente entre los archivos del caso Jeffrey Epstein, menciona que la menor fue sometida a abusos en un contexto de trata de personas. La supuesta víctima también afirma haber sido atropellada por un coche conducido por Andrés y describe episodios de violencia y tortura. La policía ha indicado que no encontraron evidencia de las acusaciones tras revisar sus registros. Este escándalo se suma a otros problemas legales enfrentados por el expríncipe relacionados con el caso Epstein.
En medio de la agitación provocada por el arresto del expríncipe británico Andrés, diversos medios han dado a conocer un inquietante informe del FBI. Este documento sugiere que el hermano menor del rey Carlos III habría sido testigo de cómo una niña era sometida a torturas con descargas eléctricas. La información, datada en 2020 y recientemente publicada entre los archivos relacionados con el caso Jeffrey Epstein, revela que la menor fue víctima de abusos durante una fiesta en la década de 1990.
El informe detalla que la tortura fue llevada a cabo por Ghislaine Maxwell, quien fue pareja y cómplice del fallecido depredador sexual. Este hecho ha reavivado las preocupaciones sobre las actividades de las élites y sus conexiones con crímenes atroces.
La supuesta víctima relató que, cuando tenía entre 6 y 8 años y residía en Surrey, Reino Unido, su padre la drogaba por las noches y la llevaba a fiestas organizadas por bandas de pederastas. En uno de esos eventos, afirmó haber sido atropellada por un coche azul oscuro, cuyo conductor sería el príncipe Andrés.
La mujer continuó su relato indicando que no recibió atención médica tras el incidente, aunque sufrió lesiones permanentes en las costillas, cadera y pierna derecha. “Después de ser atropellada, me desperté con el príncipe Andrés”, aseguró.
En otra ocasión, la víctima recordó un episodio ocurrido en Frogmore Cottage, parte del patrimonio público británico. Allí, Maxwell la inmovilizó sobre una mesa y le infligió torturas con descargas eléctricas mientras hombres observaban. “Recuerdo haber visto el rostro del príncipe Andrés”, confesó.
La mujer también relató intentos fallidos de escapar, donde Maxwell la golpeó con una escoba y le hizo amenazas graves. “Me dijo que ‘merecía morir’ y me rompió la nariz al golpearme”, añadió. Solo recibió atención médica para esa fractura después de un partido de rugby, para encubrir la verdadera causa de su lesión.
A raíz de estas revelaciones, la Policía del condado inglés de Surrey ha confirmado que tiene constancia de un informe relacionado con trata de personas y agresiones sexuales no recientes contra un menor en Virginia Water entre 1994 y 1996. Sin embargo, tras revisar sus registros con "la limitada información disponible", los agentes no encontraron evidencia que corroborara las acusaciones presentadas.