El canciller ruso, Serguéi Lavrov, afirmó en una entrevista que Estados Unidos está intentando desplazar a Rusia de los mercados energéticos globales, a pesar de la intención de normalizar las relaciones. Lavrov citó las sanciones contra empresas rusas y la presión sobre otros países para que dejen de comprar petróleo ruso como pruebas de esta estrategia estadounidense. Además, destacó el objetivo de Washington de apoderarse del mercado energético mundial y mencionó la creación de un grupo de trabajo económico bilateral para discutir estos temas.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha afirmado que Estados Unidos busca desplazar a Rusia de los mercados energéticos globales, a pesar de la intención declarada de normalizar las relaciones. En una entrevista concedida a Al Arabiya, Lavrov subrayó que el expresidente Donald Trump ha insistido en múltiples ocasiones sobre la necesidad de resolver el conflicto en Ucrania antes de avanzar hacia proyectos de cooperación conjunta.
«Si los estadounidenses nos dijeran sinceramente: ‘arreglemos Ucrania y comenzaremos una cooperación mutuamente beneficiosa’, actualmente lo que hacen es intentar expulsarnos de los mercados energéticos mundiales», destacó el canciller.
Lavrov también mencionó las sanciones impuestas a las compañías petroleras rusas Lukoil y Rosneft, así como la presión ejercida sobre India para que detenga sus compras de petróleo ruso. Además, mencionó la prohibición que afecta la participación de empresas rusas en la industria petrolera venezolana como un ejemplo claro de estas acciones.
El ministro ruso también indicó que se han acordado negociaciones con funcionarios estadounidenses para establecer un grupo de trabajo económico bilateral. «En este grupo discutiremos todas estas cuestiones. Queremos entender qué significan los ‘beneficios mutuos’ según la administración de Donald Trump», concluyó Lavrov.
Aparte del sector energético convencional, Lavrov enfatizó que Washington tiene como objetivo apoderarse del mercado energético mundial. También señaló que el liderazgo de Rusia en el ámbito de la energía nuclear representa un desafío significativo para Estados Unidos.
«En los países donde ya tenemos proyectos y experiencia operativa, incluidos nuestros vecinos y varias naciones europeas, los estadounidenses están trabajando para adaptar su sector energético a sus propios estándares. No lo ocultan», reiteró el canciller ruso.