La madre de Alexei Navalny afirma que siempre supo que su hijo había sido asesinado, tras el hallazgo de veneno en su organismo. Esta declaración se produce en un contexto de creciente preocupación internacional por la seguridad y los derechos humanos en Rusia. La noticia resalta la gravedad del caso y las implicaciones políticas que conlleva.
La madre de Alexei Navalny ha expresado su convicción de que su hijo fue asesinado, tras el reciente hallazgo de rastros de veneno en su organismo. Esta revelación ha reavivado las sospechas sobre las circunstancias de su muerte, ocurrida en agosto del año pasado.
En declaraciones a los medios, la madre de Navalny afirmó: "Siempre supe que no había sido un accidente. La forma en que sucedieron las cosas me decía que había algo más detrás." Su afirmación se produce después de que un análisis independiente confirmara la presencia de un agente tóxico en los tejidos del opositor ruso.
El informe, elaborado por un grupo de expertos forenses, señala que los niveles del veneno encontrados son compatibles con sustancias utilizadas en ataques dirigidos. Esto ha llevado a muchos a cuestionar oficialmente la versión presentada por el gobierno ruso sobre la muerte de Navalny.
Desde su fallecimiento, diversas organizaciones y activistas han exigido una investigación exhaustiva y transparente. La madre del político ha reiterado su llamado a la comunidad internacional para que no se ignore este caso y se tomen medidas contra quienes están detrás del presunto asesinato.
La noticia ha generado una oleada de reacciones en todo el mundo. Líderes políticos y defensores de derechos humanos han manifestado su apoyo a la familia Navalny y han condenado lo que consideran un acto atroz por parte del régimen ruso.
"No podemos permitir que estos crímenes queden sin respuesta," declaró un portavoz de una organización internacional dedicada a la defensa de los derechos humanos. La presión sobre Moscú aumenta mientras más evidencias emergen sobre las tácticas empleadas para silenciar a los opositores.