Un robo en el Museo del Louvre dejó una corona aplastada pero "intacta". Dos ladrones accedieron al museo cortando una ventana con herramientas eléctricas y amenazaron a los guardias, quienes evacuaron la zona. Luego, los delincuentes rompieron las vitrinas que contenían joyas pertenecientes a la realeza francesa y sus gobernantes imperiales.
Un audaz robo tuvo lugar en el Museo del Louvre, donde dos ladrones lograron ingresar al recinto tras cortar una ventana con herramientas eléctricas. Una vez dentro, amenazaron a los guardias de seguridad, quienes se vieron obligados a evacuar la zona.
Los delincuentes se dirigieron rápidamente hacia dos vitrinas que albergaban joyas históricas, pertenecientes a la realeza francesa y a sus gobernantes imperiales. Con un enfoque decidido, rompieron el cristal de ambas vitrinas, accediendo así a las valiosas piezas expuestas.
A pesar del impacto del robo, se ha confirmado que la corona sustraída quedó aplastada, pero aún se considera intacta. Este incidente ha generado preocupación entre los expertos en seguridad patrimonial y ha puesto de relieve la vulnerabilidad de instituciones culturales frente a actos delictivos.
Las autoridades están llevando a cabo una investigación exhaustiva para identificar a los responsables y determinar cómo pudieron llevar a cabo este audaz asalto sin ser detectados. La comunidad artística y cultural sigue atenta a los desarrollos de este caso que ha sacudido uno de los museos más emblemáticos del mundo.