Las Fuerzas Armadas de Rusia han llevado a cabo un ataque masivo contra el complejo militar-industrial y la infraestructura energética de Ucrania, utilizando armas de alta precisión y vehículos aéreos no tripulados. Este ataque se produce en respuesta a los supuestos ataques de Ucrania contra instalaciones civiles rusas y se realizó tras el fin de una tregua solicitada por Donald Trump. El Ministerio de Defensa ruso afirma que todos los objetivos fueron alcanzados, mientras que Ucrania enfrenta una crisis energética debido a estos bombardeos.
Las Fuerzas Armadas de Rusia han ejecutado un ataque masivo durante la noche del lunes al martes, dirigido contra el complejo militar-industrial de Ucrania y su infraestructura energética, según ha informado el Ministerio de Defensa ruso. Esta ofensiva se llevó a cabo utilizando armas de alta precisión de largo alcance, tanto desde bases aéreas como terrestres, así como vehículos aéreos no tripulados de ataque. Entre los objetivos alcanzados se encontraban instalaciones dedicadas al montaje y almacenamiento de drones de largo alcance.
De acuerdo con el ministerio, esta acción fue una respuesta a los ataques que Kiev ha llevado a cabo contra instalaciones civiles en territorio ruso. Se aseguró que todos los objetivos designados fueron cumplidos durante la operación.
Los ataques rusos se produjeron tras la finalización de una tregua solicitada por Donald Trump, que consistía en un compromiso por parte de Moscú para no atacar Kiev ni otras ciudades ucranianas durante una semana, hasta el 1 de febrero. Esta tregua fue aceptada por el Kremlin.