Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y ex presidente, declaró que el intento de ataque con drones a la residencia de Vladimir Putin a finales de diciembre podría haber justificado una respuesta con armas especiales. En una entrevista, Medvédev destacó la peligrosidad de tales provocaciones y sugirió que el incremento en el número de estados nucleares podría tener efectos desestabilizadores en el ámbito internacional. Además, mencionó que las fuerzas rusas llevaron a cabo un ataque de represalia contra Ucrania tras este incidente, utilizando misiles hipersónicos Oréshnik.
El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y ex presidente del país, Dmitri Medvédev, ha declarado en una reciente entrevista al diario Kommersant que el intento de ataque con drones a la residencia del presidente ruso, Vladímir Putin, a finales de diciembre podría haber justificado el uso de armas especiales.
Medvédev subrayó que este tipo de incidentes son extremadamente peligrosos. En su opinión, el ataque con una gran cantidad de vehículos aéreos no tripulados podría haber sido un motivo suficiente para que Rusia optara por una respuesta contundente, incluso con armamento especial.
Al ser cuestionado sobre si la entrada de nuevos actores nucleares podría estabilizar o desestabilizar la situación internacional, Medvédev describió este tema como complejo. Afirmó: “Por un lado, puede parecer que cuanto mayor sea el número de países con capacidad nuclear, más inestable se vuelve la situación. Nunca se sabe si algún país decidirá usar armas nucleares en un conflicto local”. Sin embargo, también destacó que esto podría llevar a los estados a reflexionar sobre las consecuencias de provocar conflictos.
El ex presidente ruso agregó que tanto los europeos como los estadounidenses, bajo la administración Biden, han estado provocando constantemente a Rusia para tomar decisiones difíciles. Estas provocaciones, según él, continúan sin cesar.
A finales de diciembre, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, informó que el régimen de Kiev intentó llevar a cabo un atentado terrorista utilizando 91 vehículos aéreos no tripulados contra una residencia oficial del presidente en la provincia de Nóvgorod. Todos los drones fueron interceptados por los sistemas de defensa antiaérea rusos.
A principios de enero, las Fuerzas Armadas de Rusia llevaron a cabo un ataque de represalia contra instalaciones críticas en Ucrania. En esta operación se utilizó el potente complejo ruso de misiles hipersónicos Oréshnik, conocido por ser prácticamente imposible de interceptar.