CLAVES

Trump transforma el orden mundial más que ningún otro presidente desde la Segunda Guerra Mundial

Trump orden mundial

OpenAI | Miércoles 21 de enero de 2026

Lyse Doucet, corresponsal internacional de Reuters, analiza cómo la presidencia de Donald Trump está transformando el orden mundial más que cualquier otro presidente desde la Segunda Guerra Mundial. En su discurso inaugural del segundo mandato, Trump declaró que "nada se interpondrá en nuestro camino", lo que ha generado preocupación sobre sus intenciones hacia aliados tradicionales y territorios como Groenlandia. La retórica de Trump, que incluye referencias a la "destino manifiesto" y amenazas de anexión, ha roto normas políticas establecidas y desafiado alianzas clave. Mientras algunos líderes mundiales advierten sobre un mundo sin reglas, otros intentan adaptarse a su estilo impredecible. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones internacionales y la estabilidad global bajo su liderazgo.



Lyse Doucet, corresponsal internacional en jefe de Reuters, reflexiona sobre el impacto de la presidencia de Donald Trump en el orden mundial a un año de su segunda toma de posesión. En su discurso inaugural, Trump dejó claro que «nada se interpondrá en nuestro camino», una declaración que resonó con fuerza en un frío invierno en Washington.

La pregunta que surge es: ¿el mundo realmente prestó suficiente atención a sus advertencias?

Manifest destiny y ambiciones territoriales

En su discurso, Trump hizo referencia a la doctrina del siglo XIX conocida como «manifest destiny», que sostiene que Estados Unidos estaba destinado por derecho divino a expandir su territorio y difundir sus ideales. En ese contexto, mencionó al Canal de Panamá como un objetivo: «Lo estamos recuperando», proclamó. Hoy, esa misma determinación se dirige hacia Groenlandia con la frase: «Debemos tenerlo». Esta postura representa un despertar brusco en un momento lleno de riesgos significativos.

A lo largo de la historia estadounidense, ha habido invasiones y operaciones encubiertas controvertidas, pero ningún presidente había amenazado con apoderarse de tierras de un aliado histórico en contra de la voluntad de su pueblo. Trump ha desafiado normas políticas establecidas y ha puesto en jaque alianzas que han sostenido el orden mundial desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Un cambio radical y advertencias globales

El consenso es claro: las viejas reglas están siendo violadas sin consecuencias. Trump es visto como uno de los presidentes más «transformadores» que Estados Unidos haya tenido, provocando tanto entusiasmo entre sus seguidores como alarmas entre otros líderes alrededor del mundo. Emmanuel Macron, presidente francés, advirtió sobre una tendencia hacia un mundo sin reglas donde el derecho internacional es pisoteado y solo prevalece la ley del más fuerte.

Las preocupaciones aumentan ante la posibilidad de una dolorosa guerra comercial y el riesgo para la OTAN si Trump decide intentar tomar Groenlandia por la fuerza. Los defensores del presidente continúan apoyando su agenda «América Primero», desafiando el orden multilateral establecido tras la guerra.

Reacciones internacionales ante la incertidumbre

La inquietud entre los aliados estadounidenses crece mientras intentan descifrar cómo actuar frente a un presidente tan impredecible. Frases como «debemos tomarlo en serio pero no literalmente» reflejan el dilema diplomático actual. Este enfoque ha tenido cierto éxito al tratar de unir a Europa en respuesta a la guerra rusa en Ucrania.

Trump oscila entre posiciones cercanas a Rusia y apoyo a Ucrania, lo que complica aún más las relaciones internacionales. Su estilo directo y poco convencional ha llevado a algunos analistas a compararlo con un magnate inmobiliario cuyas tácticas son similares a las usadas durante sus días en Nueva York.

Tácticas agresivas y percepciones globales

Su comportamiento desafía las normas tradicionales; Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, elogió su enfoque directo al afirmar que él dice y luego actúa. Sin embargo, esto también ha llevado a malentendidos sobre sus intenciones respecto a Groenlandia. Aunque Trump busca comprar esta estratégica isla para contrarrestar amenazas chinas y rusas, su retórica agresiva genera temores sobre posibles invasiones.

Zanny Minton Beddoes, editora jefe del Economist, describe a Trump como alguien que opera bajo una lógica transaccional y autoritaria. La falta de interés por las alianzas o valores compartidos es evidente en sus declaraciones sobre la OTAN y su visión del poder militar estadounidense.

Desafíos para los aliados

A medida que las tensiones aumentan, los líderes mundiales intentan mantener relaciones cordiales mientras expresan sus preocupaciones sobre las acciones potencialmente agresivas de EE.UU. Macron ha prometido activar medidas comerciales contra cualquier intento hostil hacia Groenlandia, mientras que otros líderes europeos buscan evitar represalias económicas.

El clima político está marcado por una mezcla de temor e incertidumbre ante las decisiones erráticas del presidente. Con cada declaración pública o amenaza velada hacia Groenlandia o Canadá, queda claro que muchos países sienten que podrían ser los próximos objetivos si no logran establecer límites claros.

Una nueva era diplomática

A medida que avanza este nuevo ciclo político bajo la administración Trump, queda por ver cómo responderán los aliados ante un líder decidido a actuar unilateralmente en defensa de lo que considera intereses estadounidenses legítimos. La comunidad internacional observa atentamente mientras se desarrollan estos acontecimientos sin precedentes.

La próxima intervención pública de Trump será crucial para entender hacia dónde se dirigen estas dinámicas globales y qué papel jugarán los aliados tradicionales en este nuevo orden mundial incierto.

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